¿Apoyo a la UV u oportunismo electoral?

¿Apoyo a la UV u oportunismo electoral?

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] Ya lo dijo con claridad el precandidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura de Veracruz Armando Méndez de la Luz, al iniciar su precampaña: que no acudiría a la PGR ni a la Fiscalía estatal para exigir se proceda contra quienes se robaron los recursos de la Universidad Veracruzana, como lo propuso Miguel Ángel Yunes Linares en Poza Rica este domingo, porque caería en un acto de oportunismo político.

Aunque la UV seguramente agradece la solidaridad que han mostrado todos los más fuertes precandidatos al Gobierno de Veracruz, lo cierto es que ir más allá de la exigencia de que la Sefiplan entregue los más de 2 mil millones de pesos que le adeuda (de subsidios federal y estatal), significa aprovechar electoralmente el tema: en el fondo, lo más importante para Yunes Linares sería obtener simpatía electoral y no tanto que se resuelva el diferendo financiero.

Además del precandidato de la coalición PAN-PRD, también han manifestado su solidaridad con la máxima casa de estudios el precandidato del PRI Héctor Yunes Landa, quien se pronunció porque el gobierno del estado entregue los recursos a que está obligado legal y moralmente; y Cuitláhuac García Jiménez, docente universitario y precandidato de Morena, quien acusó al gobernador Javier Duarte de “acuchillar por la espalda a la Universidad Veracruzana”.

¿Solo buscó apoyar a la UV?

Pero Miguel Ángel Yunes quiso ir más allá de la solidaridad pública con la que ha sido el alma máter de los cuatro principales aspirantes a suceder a Duarte; al iniciar su precampaña en el norte de la entidad, anunció que había invitado a los demás precandidatos (Héctor, Cuitláhuac y Armando) a secundarlo en su petición no solo de exigir la entrega de los recursos adeudados a la UV sino de solicitar juicio penal contra el gobernador Javier Duarte por desvío de los recursos.

La propuesta, por supuesto, estaba destinada al fracaso: el PRI y su candidato han externado su petición de que se cumpla con la UV pero no iría contra el gobernador salido de sus filas en un periodo electoral; Cuitláhuac García y Morena, por su parte, han pintado su raya frente al expriista e incluso han condenado la alianza del PRD para llevar como candidato a quien ha reprimido a la izquierda y los grupos sociales, y Armando Méndez de la Luz, del Movimiento Ciudadano, tienen cuentas pendientes con el oriundo de Soledad de Doblado.

Para comprender la imposibilidad de un trato entre el Movimiento Ciudadano y Miguel Ángel Yunes, habría que recordar que el fundador de ese partido, el exgobernador Dante Delgado Rannauro, fue encarcelado en 1996 durante el gobierno de Patricio Chirinos, y quien fue operador de las acciones penales en su contra fue justamente Yunes Linares.

Por cierto, el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFA) ha dado la razón a Dante Delgado en su litigio contra la Secretaría de la Función Pública (SFP), que mantuvo en su portal de Internet durante cinco años, la publicación de dos “inhabilitaciones” que el político veracruzano impugnó y consiguió echar abajo mediante evidencias y argumentos suficientes para acreditar su improcedencia.

Pero, además, Armando Méndez de la Luz señaló este lunes algo que puede escucharse más lógico: “habría  que preguntar a los miembros del Consejo Universitario si están de acuerdo que los precandidatos y dirigentes de partido intervengan en la vida interna de la Universidad Veracruzana. Lo hago así porque no quiero que en lo personal se interprete como un acto de oportunismo preelectoral”.

Ello no le imposibilitó para mostrar su solidaridad con la casa de estudios: “Ya basta de seguirle mendigando los recursos y el subsidio a la Universidad Veracruzana. No se trata de una concesión gratuita; el subsidio a la Universidad es un mandato constitucional y es dinero fiscal del pueblo, no es una prebenda o una concesión que otorgue el gobierno”.

Héctor Yunes gestiona para bien de la UV

Aunque ya hemos visto que algunos han querido usar a la Universidad Veracruzana (UV) como bandera política, hay otros que sí tienen la camiseta bien puesta como orgullosos egresados de dicha institución. Tal es el caso de Héctor Yunes Landa, actual precandidato del PRI a la gubernatura estatal.

Luego del reclamo de la Rectoría para que se les pague el millonario adeudo, Yunes Landa no salió a rasgarse las vestiduras para atraer el reflector, sino por el contrario, comenzó a tocar puertas para darle, de una buena vez por todas, solución a este problema que afecta a miles de jóvenes veracruzanos.

Héctor Yunes no lo ha querido hacer público, para que no lo tachen de oportunista, sin embargo, la defensa de su alma mater no es nada más de dientes para afuera, en un discurso o boletín, sino con acciones concretas que ayuden a la comunidad universitaria. Esperemos que sus gestiones rindan frutos lo más pronto posible.

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com | Twitter | Facebook | Google+ | Linkedin | Instagram | Formato Siete

Anuncios

La izquierda desamparada ¿marcha al triunfo?

La izquierda desamparada ¿marcha al triunfo?

 

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] En los comicios de junio próximo en Veracruz, acudirá a las urnas una izquierda desmadejada, inconexa y débil. El PRD prefirió aliarse con la derecha, representada por el PAN, en tanto que Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido de Andrés Manuel López Obrador, no quiere manchar su plumaje en alianzas con partidos que, en su momento, le hicieron el caldo gordo al tabasqueño.

Incluso, siguiendo el ejemplo del PRD, el Partido del Trabajo estaba a punto de concretar el colmo de las alianzas más aviesas: salvado de último momento con apoyo del PRI, cuando ya había sido arrojado del paraíso de las prerrogativas por el Instituto Nacional Electoral (INE) por no lograr el 3 por ciento de los votos en los comicios federales de 2015 (y que completó en la elección extraordinaria de un distrito en Aguascalientes), el PT estaba en un tris de concretar su alianza con el PRI.

Fueron varias las pláticas sostenidas por el todavía precandidato priista a la gubernatura, Héctor Yunes Landa, y el dirigente (propietario) del PT, Alberto Anaya Gutiérrez, para sumarse a las demás alianzas que multiplicarán la cara de Yunes Landa en las papeletas electorales; el dirigente estatal, diputado Fidel Robles Guadarrama, llegó incluso a anticipar un cisma en el debilitado organismo si se materializaba esta maniobra política.

Y es que Anaya Gutiérrez es hombre de alianzas. Cuando ni en el PRD le daban el apoyo, Andrés Manuel López Obrador pudo levantar su candidatura (finalmente respaldada por el PRD) a la Presidencia de la República, gracias a que con mucho tiempo de anticipación el PT lo postuló y le otorgó el respaldo de un partido nacional que necesitaba el tabasqueño.

Para desgracia de Anaya y el PT, tan pronto renunció al PRD y creó su propio partido (Morena), López Obrador rompió con sus antiguos mecenas; sí, porque también le dio la espalda al PRD y al Movimiento Ciudadano, pese a que el dirigente de este último, el exgobernador de Veracruz Dante Alfonso Delgado Rannauro, siempre le dio su respaldo y defendió incluso sus desvaríos.

Al final, el PT decidió no tomar una ruta que le hubiera significado una verdadera desbandada, su alianza con el PRI, y ha lanzado a una mujer, socióloga por la Universidad Veracruzana, para que busque obtener al menos el 2 por ciento de los votos que se emitan el 5 de junio próximo.

Habrá 3 candidatos de izquierda

Con el anuncio de que Daniela Griego Ceballos se convertirá en la segunda mujer en contender por la gubernatura de Veracruz, al buscar la posición bajo las siglas del Partido del Trabajo (PT), se ha conseguido la mayor fragmentación de esta corriente en las últimas décadas.

En efecto, descontando al PRD que va con candidato de derecha y, por tanto, no puede considerársele como parte de esta corriente, los demás han decidido ir con bandera propia, sin posibilidad de unir sus alicaídos inventarios en pos de una mejor participación el próximo 5 de junio.

Ya sabemos que el Movimiento Ciudadano irá a los comicios bajo la propuesta del exalcalde, exdiputado local y exsenador Armando Méndez de la Luz, un militante de la izquierda que, como casi todos los líderes sobresalientes de esta corriente, tuvieron su mayor formación en el PRI.

No le faltan méritos al xalapeño; de hecho, es posible comparar la carrera política de quien fuera alumno de don Fernando Gutiérrez Barrios con la de los más fuertes prospectos del PRI y de la alianza PAN-PRD, Héctor Yunes Landa y Miguel Ángel Yunes Linares.

Como ellos, Méndez de la Luz se ha desempeñado en la administración pública estatal y federal, como Secretario de Desarrollo Económico y Subsecretario de Gobernación, respectivamente; ha sido alcalde de la capital estatal y ha tenido participación en el poder legislativo estatal y federal, como diputado local y como Senador de la República. Es más, si se actúa con meticulosidad, hasta los rebasa curricularmente.

En el caso de Morena, la cosa es totalmente distinta: la persona que ha elegido Andrés Manuel López Obrador para que sea su candidato al Gobierno de Veracruz solo puede ostentar experiencia docente y un paso demasiado raudo por le Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, que dejará –al menos provisionalmente- para venir a hacer su segunda campaña en menos de un año.

En efecto, Cuitláhuac García Jiménez acaba de ganar en 2015 la diputación federal por Xalapa. Su extraña victoria puede tener varias lecturas, ninguna de ellas, sin embargo, se refiere a su popularidad y arrastre entre los ciudadanos. Gran parte de su victoria (que buscará repetir en una elección estatal) se debe más a la fuerza de Morena, arrebatada a la que le ha dado tantos triunfos al PRD, y a la fuerte campaña de sectores priistas para evitar que ganara Elizabeth Morales.

La tercera es Daniela Griego Ceballos, absolutamente desconocida fuera del ámbito del PT. Al presentarla en Facebook, Francisco Carmona prácticamente lo reconoce: “Pronto sabrán más de ella, su nombre es [Daniela Griego Ceballos] y es una ciudadana invitada a representarnos como Candidata a la Gubernatura del estado de Veracruz”.

Si bien define a la socióloga por la Universidad Veracruzana como “una gran compañera de lucha social, con preparación sobrada como para conocer y tener propuestas viables para solucionar, combatir y lograr con éxito el anhelado estatus de vida que todo el pueblo veracruzano desea”.

Si las cosas siguen como hemos visto, tendremos cinco candidatos de partido y coalición, a los que se sumarán uno o más candidatos independientes. En este último departamento, el más seguro que logre su registro es Gerardo Buganza Salmerón, habida cuenta de las dificultades que enfrentan para reunir el número de firmas exigido por la ley local electoral tanto Juan Bueno Torio como Elías Miguel Moreno Brizuela.

Pese a ello, la papeleta electoral estará muy compleja, porque no solo estarán las alianzas (dos, en este caso), sino además todos los partidos políticos, nacionales y estatales, así como los candidatos independientes que logren saltar las barreras impuestas por la ley electoral duartista.

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com | Twitter | Facebook | Google+ | Linkedin | Instagram | Formato Siete

¿La izquierda en Veracruz está en quiebra?

¿La izquierda en Veracruz está en quiebra?

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] Desde que en su primera elección como candidato presidencial en 2006, Andrés Manuel López Obrador se percató del desdén con que los dirigentes del Partido de la Revolución Democrática en Veracruz lo dejaron solo, la izquierda jarocha vive una etapa de descomposición y corrupción que se ha profundizado en la última década.

En plena euforia ciudadana que vio en López Obrador la oportunidad para establecer un gobierno federal que combatiera realmente la corrupción, la entrega de los bienes nacionales a particulares locales y extranjeros y la creciente violencia que se apoderaba de calles y caminos, el PRD veracruzano no quiso siquiera de presentar recursos de inconformidad ante los órganos electorales que hubieran permitido anular la elección, manchada por el fraude instrumentado por el PAN en el ámbito nacional, y apoyado por el PRI en estados como el nuestro.

Como reportero me tocó observar cómo los ciudadanos en Xalapa y en varias partes del estado acudían a los módulos instalados en plazas públicas por el PRD para entregar fotografías de las actas electorales, para confrontarlas con las que, maquilladas, se entregaban a las comisiones electorales, y ni siquiera eran recibidas por dirigentes perredistas comprados por el gobierno de Fidel Herrera Beltrán.

El exgobernador, a través de un operador político dotado de dinero como Érick Lagos Hernández, imponía dirigentes de la talla de Sergio Rodríguez Cortés, antiguo empleado del gobierno estatal, y quebraba dirigencias para imponer a otros miembros de la mafia como Rogelio Franco Castán, actual dirigente estatal.

La última jugada realizada por el gobierno priista fue, con Javier Duarte, en los comicios federales intermedios de 2015 para la renovación de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, cuando se echó por los suelos el primer intento por fraguar una alianza del PRD con el PAN que hubiera significado una dura derrota para el PRI, en momentos en que el presidente Enrique Peña Nieto necesitaba una diputación afín para aterrizar, en leyes secundarias, las reformas constitucionales.

¿Qué pasó de un año al otro para que los dirigentes perredistas se hubieran empecinado en una alianza con el PAN para acudir a las elecciones de Gobernador del Estado en 2016? Es muy posible que los antiguos aliados priistas no hubieran encontrado eco a sus desmedidas peticiones económicas, vistos los graves hoyos financieros sufridos por el gobierno duartista, y que en cambio, hubieran encontrado condiciones favorables para que un candidato común, en este caso Miguel Ángel Yunes Linares, les permitiera, por la vía electoral, tener acceso directo a las arcas estatales.

Como quiera que ya hay acuerdo de la dirigencia nacional perredista para ir a los comicios del 5 de junio en coalición con el PAN, y que más del 50 por ciento de las candidaturas para las diputaciones locales les serían otorgadas, lo que le espera al PRD es una verdadera catástrofe.

En primera, porque muy difícilmente lograrán que sus candidatos de coalición obtengan el triunfo ante la fuerte competencia electoral que se avecina, y a que muy difícilmente contarán con el respaldo de los grupos panistas locales que verán como una afrenta apoyar a personajes a los que han combatido desde hace mucho tiempo y que ahora les quitarán la posibilidad de acudir a las urnas con líderes blanquiazules de mayor peso político en los diferentes distritos.

En segunda, porque miles de perredistas preferirán apoyar a los candidatos (tanto a Gobernador como al Congreso) que postule Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que hoy por hoy es el que ha retomado el pendón de la izquierda, o respaldarán candidaturas más sólidas y más identificadas con la izquierda, como la que ayer planteó Movimiento Ciudadano con el exalcalde xalapeño y exsenador de la República Armando Méndez de la Luz, quien ha comenzado su precampaña con muchos bríos personales aunque con un partido debilitado en la entidad, pese a haber sido fundado por veracruzanos.

Visto lo que ha hecho el PRD, que representaba al sector más crítico hasta antes del nacimiento de Morena, la izquierda parece vivir una quiebra, aunque más de principios ideológicos que en lo económico.

¿Armando Méndez dará Luz?

Aunque en Jalisco ha logrado sus mejores victorias, al gobernar hoy la zona metropolitana de Guadalajara, con alcaldes en la Perla Tapatía y en los municipios conurbados de Zapopan y Tlaquepaque, el Movimiento Ciudadano tendrá que venir con todo a Veracruz, porque a su dirigente nacional, el exgobernador Dante Delgado Rannauro, todavía le queda en la memoria los años que pasó en el penal de Pacho Viejo, gracias al entonces Secretario General de Gobierno de Patricio Chirinos Calero, Miguel Ángel Yunes Linares, hoy precandidato de la alianza PAN-PRD.

Sin posibilidad de una alianza con el PRD, y desdeñado por su antiguo compañero de batallas, Andrés Manuel López Obrador, quien ha decidido ir solo con Morena a todas las citas electorales, Movimiento Ciudadano enfrentará solo el compromiso político de este año, en que se elige gobernador para dos años.

Lo hará con un xalapeño de cepa, Armando Méndez de la Luz, quien ya ha probado las mieles de los poderes ejecutivo (fue alcalde de Xalapa, Secretario de Desarrollo Económico con el gobernador Fernando Gutiérrez Barrios y Subsecretario de Gobernación) y legislativo (como Senador de la República y Diputado local), y cuya trayectoria política ha sido limpia, sin acusaciones de corrupción.

Armando Méndez de la Luz deberá meter el acelerador una vez que logre su nominación y empiecen las campañas; debe aceitar a un partido que ha estado un poco herrumbroso, pero que cuenta con buenos cuadros políticos, y debe crear un discurso que llame la atención de la gente.

Porque, pese a las alianzas, habrá sobreoferta: Héctor y Miguel Ángel Yunes (ya considerados como los punteros), Cuitláhuac García (que le buscará quitar el estandarte de la izquierda), los independientes Juan Bueno Torio, Gerardo Buganza Salmerón y Elías Manuel Moreno Brizuela. Por ahí se dice que el exdirector de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento, Francisco Antonio Valencia García, una vez fracasado su intento de romper la alianza del PRD con el PAN, apoyado por los gobernadores de Veracruz y Michoacán, iría por el alicaído Partido del Trabajo, aunque Héctor Yunes sostiene pláticas con la dirigencia nacional de este partido para que se una a su candidatura.

Ayer, al registrarse como precandidato del MC a la gubernatura, Méndez de la Luz dijo que aceptó defender el naranja de su partido en la próxima contienda para lograr la gubernatura y evitar que Veracruz se desmorone y se derrumbe. “ La agenda de gobierno que vamos a construir en los próximos días no responderá a los intereses de ningún partido o grupo de poder, será producto de una amplia consulta popular que haremos a lo largo y ancho del Estado.”

Señaló que 4.6 millones de veracruzanos se encuentran en situación de pobreza (60.3% del total de la población, cifra que resulta superior a la de los estados de Puebla, Chiapas y Oaxaca) y que la violencia está creciendo todos los días, por lo que “estamos ante un gobierno que ha fracasado política y económicamente”.

Se comprometió a combatir el binomio corrupción-impunidad, “porque de ello depende que los veracruzanos que en este momento sufren la frustración de sentirse como generaciones históricamente perdidas, puedan recuperar no solo la esperanza sino también la confianza en un futuro que hoy luce sumamente incierto”.

Lo cierto es que veremos una contienda electoral sumamente intensa.

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com |  Twitter: @AlvaroBelinA | Facebook | Google+ | Linkedin | Instagram | Formato Siete

¿Quiénes podrán venir en la boleta electoral?

¿Quiénes podrán venir en la boleta electoral?

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] No queda duda de que las candidaturas al gobierno de Veracruz el 5 de junio (salvo cambios de último momento) podrían ser los siguientes:

  • Miguel Ángel Yunes Linares, postulado por el PAN y el PRD.
  • Héctor Yunes Landa, postulado por el PRI, en alianza con el PVEM, Nueva Alianza (Panal) y Encuentro Social (PES), además de los partidos estatales Alternativa Veracruzana (AVE) y Cardenista (PC).
  • Armando Méndez de la Luz, postulado por Movimiento Ciudadano; posiblemente con el apoyo del Partido del Trabajo (PT), y
  • Cuitláhuac García Jiménez, postulado por Movimiento Regeneración Nacional (Morena)

Si consideramos, como mero ejercicio, los resultados en los comicios de 2015 para la renovación de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, ya podemos adelantar una carrera parejera entre los Yunes.

A diferencia de los comicios anteriores en que ha habido un pastel dividido en tres partes, es posible que no le alcance a Cuitláhuac García, de Morena, para emparejar a los más adelantados Héctor y Miguel Ángel, aunque todo puede suceder, sobre todo a la luz de su triunfo en el distrito de Xalapa donde ni los periodistas lo conocíamos

El profesor universitario y representante de Xalapa en el Palacio Legislatuvo de San Lázaro lanzó su catilinaria contra la alianza PAN-PRD que, dijo, será benéfica para Morena, pues se va a dar una desbandada de militantes del PRD, ante la confirmación de que son lo mismo.

La potencial candidatura de Miguel Ángel Yunes Linares, dijo Cuitláhuac, será una de las principales causas, ya que Yunes fue el principal represor, en la administración de Patricio Chirinos, de líderes del PRD, campesinos y ciudadanos: “hasta disfrutaba en reprimirlos”.

Resultados de la elección 2015 de diputados federales en Veracruz

PARTIDO VOTOS %
Partido Acción Nacional (PAN) 547,166 21.4
Partido Revolucionario Institucional (PRI) 723,037 28.3
Partido de la Revolución Democrática (PRD) 279,799 10.9
Partido Verde Ecologista de México (PVEM) 196,032 7.6
Partido del Trabajo (PT) 77,537 3.0
Movimiento Ciudadano (MC) 100,019 3.9
Partido Nueva Alianza (Panal) 59,171 2.3
Movimiento Renovación Nacional (Morena) 313,162 12.2
Partido Humanista (PH) 45,330 1.7
Partido Encuentro Social (PES) 58,411 2.2
Candidatos independientes 16,466 0.6
Candidatos no registrados 8,148 0.3
Votos nulos 128,196 5.0
TOTAL 2,552,474 100

Si siguiéramos estos resultados  como una forma de experimentar lo que podría ocurrir en 2016, de entrada salta a la vista que los dos principales partidos políticos en Veracruz, el PRI y el PAN, prácticamente se quedan con el 50 por ciento del total de los votos emitidos, lo que en la selección de diputados federales no le valió mucho al PAN, que apenas obtuvo dos diputaciones, mientras que Morena, con el 12.2 por ciento obtuvo la misma cantidad de representantes populares.

Si consideramos los resultados de PAN y PRD, podríamos estar frente a una cosecha de más de 820 mil votos, que representaría el 32.3 por ciento de la votación.

Sin sumar el aporte de los partidos estatales, y AVE cuenta con presencia en dos distritos locales electorales (Misantla y Martínez de la Torre), el PRI, junto con el Verde Ecologista (PVEM), Nueva Alianza (Panal) y Encuentro Social (PES), obtendría arriba del millón de votos, que representaría el 40.4 por ciento.

El Movimiento Ciudadano, en caso de contar con el respaldo del PT, obtendría más de 177 mil votos, que apenas les significaría el 6.9 por ciento de la votación.

Y, por último, Morena iría sola a la contienda y obtendría más de 310 mil votos, más del 12 por ciento del total de la votación.

Por supuesto, estoy extrapolando. Nunca será igual una votación federal, intermedia además, como la de 2015, con una local en que estará en juego tanto la gubernatura como el Congreso local, ambos para un periodo de dos años.

Es evidente que crecerá la participación en el pastel de votos de los aliancistas PAN-PRD, cuya sola presencia conjunta permitirá a muchos veracruzanos considerar que no tirarán su voto por una opción perdedora sino, por el contrario, por una con posibilidades enormes para triunfar y permitir una nueva forma de gobernar que pueda romper con los círculos viciosos de la corrupción y la impunidad.

Pero también, que el PRI, con la suma de todos sus aliados, tendrá casi su última oportunidad de mantenerse en el poder, y que en esa tarea no estará solo, sino que tendrá el soterrado apoyo financiero, político y mediático del gobierno estatal, sino la posibilidad de que el gobierno federal priista se haga presente con inversiones que escondan bajo la alfombra la inexistente obra pública del gobierno duartista.

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com | Twitter: @AlvaroBelinA | Facebook | Google+ | Linkedin | Instagram | Formato Siete