¿Por qué tardó tanto el gobierno federal?

¿Por qué tardó tanto el gobierno federal?

Si el apoyo federal a Veracruz en materia de seguridad pública estaba condicionado a la salida de Javier Duarte de Ochoa, ¿por qué se tardaron tanto para obligarlo a que solicitara licencia al cargo? ¿Por qué a 45 días de que termine la gestión priista, con gobernador interino a bordo, el presidente Enrique Peña Nieto y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, han decidido que es hora de intervenir en Veracruz?

Durante los más de cuatro años que lleva la actual administración federal, salvo cumplir con dejar a la Policía Naval en el puerto jarocho (que incursionó ahí por órdenes de Felipe Calderón), el régimen de Peña Nieto dejó a los veracruzanos en franca vulnerabilidad ante el crimen organizado y la delincuencia común por meros cálculos políticos, para no dejar mal al cómplice, al paladín del nuevo priismo, aun a costa de miles de víctimas inocentes.

Este lunes, por fin, acompañado del gobernador interino Flavino Ríos Alvarado, Osorio Chong se presentó en Coatzacoalcos para anunciar que en Veracruz, contra lo que pidieron los senadores Fernando y Héctor Yunes (que insistían en la presencia de la Gendarmería Nacional), será la Secretaría de Marina-Armada de México la que encabezará las acciones de combate a la delincuencia.

La pregunta que se hicieron en Coatzacoalcos y, luego, en todo Veracruz es ¿por qué para el titular de la Segob el recrudecimiento de la violencia y la inseguridad es cosa de coyuntura, un descuido motivado por la transición, cuando la hemos padecido por oleadas durante los seis años en que sufrimos la macabra broma de ser gobernados por un sociópata como Javier Duarte?

Acaso ha sido un eufemismo, o un recurso para escapar a una responsabilidad que no ha sabido afrontar el gobierno al que representa. La demanda de intervención federal tiene muchos meses; es posible que varios actores políticos la hayan hecho más ruidosa por el periodo electoral que tuvo su culmen el 5 de junio pasado, pero los datos obraban en poder del gobierno federal, y eran sumamente preocupantes.

¿No quisieron atender los llamados de legisladores, grupos sociales, organizaciones no gubernamentales y alcaldes, que imploraban la intervención de las fuerzas federales, para evitar que se identificara en el gobierno estatal priista una peligrosa incapacidad para atender este tema y, con ello, generar la derrota electoral del PRI que finalmente sobrevino?

¿Se dejaron convencer por un gobernador como el que pidió licencia la semana pasada, quien siempre decía que podía combatir solo a los delincuentes y que, incluso, fue cerrando la llave de la Sefiplan a los recursos acordados para mantener a la Marina en calles y caminos de Veracruz?

Por otra parte, aunque Miguel Ángel Osorio Chong señaló que la intensificación de la incidencia delictiva fue motivada por espacios para la delincuencia generados por el cambio de administración pública estatal, quienes hemos vivido en este estado podríamos parafrasearlo señalando que sí, que esos espacios se han dado por el cambio de administración, pero la que fue de Fidel Herrera a Javier Duarte de Ochoa.

No cumplieron los gobiernos locales

chong-flavino-2El hidalguense dijo muchas cosas entre líneas. Por ejemplo, que el gobierno estatal no había cumplido con su responsabilidad y tampoco lo habían hecho los ayuntamientos, esto último posiblemente para responderle al alcalde local Joaquín Caballero Rosiñol, quien ha estado muy intenso en la vocería de los municipios sureños en medios estatales y nacionales sobre el tema de la seguridad.

“Cada quien tiene que hacer su parte. Nosotros no hemos dejado de hacerlo, pero físicamente se requiere ver la acción que tienen que asumir los estados para que la coordinación surja y dé buenos resultados y tiene que haber condiciones políticas”, dijo Osorio Chong, y añadió:

“Esto no puede sostenerse, tienen que hacer su esfuerzo, tienen que cumplir con su obligación los municipios y tienen que cumplir con su obligación los Estados. Estamos trabajando con los estados, que sepan que seguiremos dándole el respaldo y el apoyo, pero tenemos que ver un esfuerzo en reformas y en conformación de policías”.

También envió un mensaje que involucra tanto al gobierno que fenece (encabezado ahora por Flavino) como al que viene (aunque muchos dicen que Yunes Linares no llegará por un supuesto acuerdo entre Osorio Chong y el escapado Javier Duarte), para que olviden los conflictos y se centren en lo importante:

“Hemos estado haciendo un llamado a la cordura, a entender que ya pasó el proceso electoral, a entender que si alguien tiene que ver con algún tema del ejercicio personal de la administración pública pues que lo enfrente ante la autoridad respectiva, pero que la ciudadanía no puede estar en este enfrentamiento de discurso, de posiciones que no ayudan a construir”.

Como quiera que, finalmente, se logró el aterrizaje de la acción federal, es de esperar que la acción concertada y abierta contra el crimen organizado surta pronto sus efectos en Veracruz y, en particular, en la zona sur. Y habrá que ver si esta colaboración se mantiene a partir del 1 de diciembre en que comienza el bienio que gobernará la alianza PAN-PRD, como Miguel Ángel Yunes Linares a la cabeza.

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Bajan robos y homicidios; el secuestro, no

Bajan robos y homicidios; el secuestro, no

 

Aunque en Tempoal, el martes pasado, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo que en Veracruz el delito de secuestro se redujo en un 40 por ciento y la extorsión en más del 50, lo que asoció a la participación de los elementos de la Marina-Armada y el Ejército Mexicano, lo cierto es que –al menos en materia de secuestro– las cosas no están pintando de esa manera.

En la inauguración de las instalaciones del 74 Batallón de Infantería de la 19ª Zona Militar, obra emprendida atinadamente por el gobernador Javier Duarte de Ochoa, el titular de la Segob mostró un optimismo que muy bien puede justificarse en cuanto a los demás delitos, pero no respecto del secuestro. Es posible que se haya referido a la zona de la Huasteca, colindante con uno de los estados del país (Tamaulipas) que, junto con el Estado de México, sigue marchando a la cabeza en la comisión de secuestros, muchos de ellos trasladados a las estadísticas de homicidios pues en muchas ocasiones no regresan con vida las víctimas.

Según el comunicado oficial, Osorio Chong destacó que “en Veracruz, el secuestro estaba siendo prácticamente el reflejo de una ciudadanía amenazada por este delito. Hoy se ha bajado de manera sustancial. Todos los delitos en toda la Huasteca han disminuido significativamente, todo gracias a la presencia de las fuerzas del orden, a la coordinación entre los tres niveles de gobierno”.

En efecto, la Huasteca veracruzana es una de las zonas más golpeadas por las bandas criminales que se pelean la zona fronteriza con los Estados Unidos. Su accionar, hace tiempo que pasó del simple trasiego de drogas a otras formas de financiamiento, como el secuestro, la trata de mujeres, el cobro de piso, la extorsión y el robo. Y los municipios del norte del estado habían estado indefensos ante la ausencia de una policía estatal efectiva, por lo que el asentamiento de un batallón del Ejército puede estar generando mejores niveles de seguridad.

Pero incluso en el ámbito nacional no se reflejan esas cifras alegres manejadas por este hombre considerado uno de los presidenciables para 2018. De octubre de 2014 a octubre de este año, el número de delitos en general apenas disminuyó en 6.7 por ciento, lo que impide ver a qué cifras se refirió. En efecto, pasó de 1 millón 350 mil 671 en los primeros 10 meses de 2014, a 1 millón 259 mil 014 en el mismo periodo de 2015, es decir, apenas 91 mil 657 delitos menos.

Los homicidios en el país bajaron apenas en 0.2 por ciento en el periodo de que hablamos, con apenas 43 menos, y donde sí ha habido una tendencia a la baja ha sido en el delito de secuestro, que registra una baja de casi 30 por ciento, al registrarse 354 menos que el año pasado.

Ahora veamos qué dicen los datos reportados por la Procuraduría, primero, y actualmente la Fiscalía General del Estado, en cuanto a la incidencia delictiva del fuero común de 2011 a octubre de este año en el estado de Veracruz.

Cuadro 1. Tendencia de los principales delitos en Veracruz durante el actual Gobierno del Estado.

Tipo penal 2011 2012 2013 2014 2015:  octubre
Delitos en general 74,241 77,937 72,164 48,480 39,776
Robos 26,819 28,247 27,497 18,524 15,708
Robos con violencia 7,305 7,872 8,072 5,239 4,600
Homicidios 1,823 1,921 1,723 1,012 852
Secuestros 60 91 109 144 81
Fuente: Sistema Nacional de Seguridad Pública, Secretariado Ejecuivo. Incidencia delictiva del fuero común. 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015.

Aunque no ha concluido 2015 y el mes de noviembre ha sido particularmente violento, con la aparición (según lo reportado por diversos medios de comunicación) de varios cuerpos de personas que fueron ejecutadas en diversos rumbos de Veracruz, lo cierto es que durante lo que va del sexenio ha ido disminuyendo paulatinamente la incidencia delictiva.

Logros y pendientes de Veracruz

Según los reportes del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), de 2011 a octubre del presente año, la tendencia ha disminuido considerablemente. De hecho, la tendencia a la baja se pudo notar el año pasado y, si no pasan cosas extraordinarias de violencia, este año podremos ver cifras que confirmen esa tendencia.

En cuanto a delitos en general, de 2011 a 2014 su número disminuyó de 74 mil 241 a 48 mil 480, lo que significó una baja de cerca del 35 por ciento, un porcentaje que puede ser mayor respecto a 2012, cuando se experimentó un pico extraordinario. En efecto, en el segundo año de gobierno de Javier Duarte de Ochoa la cifra de delitos en general llegó a casi 78 mil.

Una tendencia similar se observa en el número de robos y de robos con violencia. En el periodo de 2011 a 2014, el número de robos en general pasó de 26 mil 819 a 18 mil 524, lo que representa una baja de 31 por ciento, mientras que en el número de robos con violencia pasó de 7 mil 305 a 5 mil 239, una disminución de 28 por ciento.

En cuanto al delito de homicidio en general, Veracruz ha experimentado una caída en el número de casos de 2011 a 2014, al pasar de 1 mil 823 a 1 mil 012, lo que significa una disminución de más del 44 por ciento. Y en los primeros 10 meses de 2015 apenas se han registrado 852.

Donde no podemos cantar victoria es en el delito de secuestro. De 60 registrados en 2011, la cifra se elevó a 144 en 2014, la más alta registrada en lo que va del sexenio duartista, que representó un incremento de 140 por ciento. Este año, en los primeros 10 meses se han denunciado 81 casos que, frente a los 131 que se tenían registrados en el mismo periodo del año pasado, ha permitido una disminución de poco más del 38 por ciento.

            Así las cosas en el tema de seguridad.

Veracruz, un foco rojo en Semáforo Delictivo

Por otra parte, vale la pena poner en blanco y negro la percepción del Semáforo Delictivo, una herramienta desarrollada por ciudadanos que concentra la información oficial en la materia, según la cual, revela una nota de CNN Expansión, “a excepción de Sinaloa y el Estado de México, el resto de los estados del país terminó octubre con indicadores criminales por encima de sus medias nacionales en los últimos tres años”.

Según este instrumento, 30 de las 32 entidades se ubicaron con focos rojos en al menos uno de los ocho delitos principales que se cometen en México: homicidio, secuestro, extorsión, robo de vehículo, robo a casa, robo a negocio, lesiones y violación.

Según el despacho de CNN, “además de reflejar las cifras de incidencia delictiva, el Semáforo evalúa el comportamiento de los ilícitos por estado, municipio y delegación”.

Y añade: “La herramienta establece una meta de reducción de 25% de los delitos para otorgar una luz verde, y pone roja si el indicador está por encima de su media histórica de los últimos tres años en la localidad, y amarillo si está por debajo de la media pero aún arriba del objetivo”.

Con datos de octubre, el estado peor evaluado al ser comparado con sus propios índices delictivos históricos es Querétaro. La entidad tiene siete focos rojos, solo sale verde en extorsión, con cero incidentes en ese mes. Otro estado que destaca porque sus niveles de criminalidad están empeorando es Puebla, con seis focos rojos y dos amarillos (robo a casa y a negocio).

Campeche presenta seis focos rojos en secuestro, extorsión, robo de vehículo, robo a casa, lesiones a violación, y con cinco focos rojos están empatados Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Tlaxcala. El DF tiene cuatro en homicidio (por séptimo mes consecutivo), secuestro, robo a negocios y violación, en tanto que están en amarillo las categorías de extorsión y lesiones.

En contraste, Sinaloa y el Estado de México no registran focos rojos en esta actualización. Sinaloa tiene focos amarillos en extorsión (10 incidentes) y en violación (13 registros); y el Edomex, en homicidios (164 casos), robo a vehículo (4,003 denuncias) y lesiones (2,748 sucesos).

Los estados con un solo foco rojo son Coahuila (lesiones), Durango (lesiones), Veracruz (robo de vehículo) y Yucatán (extorsión).

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