Al PRI lo fracturan y ni tiempo de exclamar dolor

Al PRI lo fracturan y ni tiempo de exclamar dolor

La dirigencia estatal del PRI parece maniatada a las decisiones, tiempos y descuidos de su comité ejecutivo nacional, que parece embelesado con las órdenes del presidente Enrique Peña Nieto.

Ya van dos situaciones realmente incómodas, por lo ridículas, que le ha aplicado Miguel Ángel Yunes Linares a un PRI estatal que, si sus dirigentes siguen durmiéndose en sus laureles, terminará por hacer que trágicamente se desplome en la preferencia electoral el próximo año.

Primero, pese a que hubo una demanda dura y reiterada de sus militantes por expulsar de sus filas a Gina Domínguez Colío y, de paso, quitarle el cargo de presidenta de la Fundación Colosio (impuesta por Javier Duarte), nunca hubo una reacción ni a nivel local ni en el ámbito de la fundación nacional, pese a que había indicios de que sería procesada por delitos patrimoniales.

Detenida la noche del 20 de mayo pasado, acusada de abuso de autoridad, incumplimiento de un deber legal y coalición en contra del servicio público, no fue sino hasta que estuvo en Pacho Viejo cuando el viejo y adolorido cuerpo del dinosáurico PRI se movió para sustituirla.

Por supuesto, Lorena Martínez salió al otro día, domingo 21, a decir que desde el 28 de abril había sido destituida del cargo y, en su lugar, como encargada de la Fundación Colosio, había sido nombrada Zaida Alicia Lladó Castillo.

Lo más grave ocurrió, bajo el velo de los desastres naturales –muy bien aprovechados por el PAN en Veracruz–, el viernes 7 de septiembre, al siguiente día del terremoto que cimbró al centro y sureste del país, y horas antes de que entrara el huracán Katia a tierras jarochas.

Ese día, el diputado Sergio Hernández Hernández dio a conocer que un día antes los diputados locales priistas Regina Vázquez Saút y Camerino Basilio Picazo Pérez habían solicitado su adhesión al grupo legislatuvo del PAN, y se les había aceptado.

Que dos diputados priistas, como antes lo hizo el suplente Verde José Luis Enríquez Ambell (durante toda su vida alimentado abundantemente por el PRI), se hubieran cambiado al PAN y, con ello, coincidentemente lograran darle más de los 20 diputados necesarios para que el PAN argumente que le corresponde la Junta de Coordinación Política (Jucopo) los dos años, no tendría la mayor importancia.

El problema es que la perezosa diputada por Acayucan Regina Vázquez Saút, hija del asesinado excacique del sur Cirilo Vázquez Lagunes, y quien ha sido alcaldesa de su pobre pueblo, abanderada por el PAN y luego por el PRI, era la Secretaria General del Comité Directivo Estatal del PRI.

Y lo fue durante los comicios a Gobernador el año pasado, cuando dirigía el PRI Amadeo Flores Espinosa, y se agarró al puesto como sanguijuela durante la rebelión contra Amadeo para mantenerse en él en los comicios municipales de este año, con Renato Alarcón Guevara, aunque prácticamente nunca se paró en el edificio de Ruiz Cortines ni se comunicó con los demás miembros del CDE, aunque sí recibió sus quincenas,

Y mire que hubo múltiples voces que pidieron su salida del CDE. Ahora, no solo está fuera del cargo directivo, está fuera del grupo parlamentario y del partido, pero gracias a la onerosa compra de su persona.

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El fantasma de la corrupción asedia a Miguel Ángel Yunes

El fantasma de la corrupción asedia a Miguel Ángel Yunes

[HORA LIBRE] Mal empieza la semana a quien en lunes le cortan la cabeza. El audio que se filtró a la televisora norteamericana de habla hispana, Univisión, en que se escucha una conversación telefónica entre el candidato a gobernador de la alianza PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Linares, y su hijo Omar (el financiero de la familia), para planear una supuesta adquisición de un inmueble en Nueva York, por valores que se acercan a los mil millones de pesos, ha puesto de cabeza la contienda.

De inmediato sonaron las alarmas en el cuarto de guerra de quien está acostumbrado a golpear. No solo debió analizar cómo responder al debate riñonudo organizado por Olmeca.TV desde Coatzacoalcos, donde salió raspado al encontrar a un Héctor Yunes Landa respondón, que le dio candela con temas que han perseguido al expriista desde hace varios años, como su supuesta participación en actos de abuso infantil, hasta su enriquecimiento a su paso por las dependencias federales en los gobiernos panistas.

Ya hemos escrito aquí que el mismo domingo en que iniciaron las campañas, luego de presentar una denuncia contra Javier Duarte por enriquecimiento y corrupción ante la Fiscalía General, estalló el escándalo mundial de los Panama Papers, en que el mismo Omar Yunes Márquez fue mencionado por la gestión de una empresa en Nueva Zelanda con propósitos de inversión millonaria, aparentemente para evadir la fiscalización en México.

Hasta el momento no ha habido una explicación contundente sobre este hecho, más allá de la negativa de ambos personajes (padre e hijo) a reconocer dicha participación, lo que ha generado más dudas entre el sector de quienes leen las noticias.

Lo que se ha pretendido revelar con el audio divulgado por Univisión, sin embargo, va más allá de simples documentos. En primera, la conversación ya ha sido reconocida por Miguel Ángel Yunes. Sí se realizó. Pero ha tratado de apagar el escándalo manejando una supuesta operación inmobiliaria de la empresa del benjamín de la familia, en que éste habría estado actuando solamente como intermediario, es decir, sin aportar dinero propio o de la familia.

Como en el escándalo de los Panama Papers, pocos se han tragado sus desmentidos. En la llamada telefónica, Omar habla incluso de ganancias menores derivadas de ‘rentitas’ por los espacios ocupados en el edificio que, a todas luces, buscaban adquirir y que, según los registros de propiedad aducidos por la reportera de Univisión que entrevistó al candidato panista, daban noticia de la adquisición en diciembre pasado.

Yunes Linares ha respondido, más bien, con acusaciones de que la filtración de esta llamada y su manejo en su contra forman parte de una guerra sucia implementada por el gobernador Javier Duarte de Ochoa y el PRI ante la evidencia de que el candidato priista Héctor Yunes Landa va abajo en todas las encuestas levantadas hasta el momento. Falta ver qué impacto tiene en la percepción de los ciudadanos las acusaciones contra él por haber acumulado una riqueza incalculable que le permite a su familia la adquisición de inmuebles en el estado, en la Ciudad de México y en el extranjero, habida cuenta de que en su declaración patrimonial aparece un departamento de lujo en Miami, con un costo superior a los 300 mil dólares (más de 5 millones de pesos).

¿Quién dijo que las campañas son operaciones quirúrgicas?

Pero la guerra sucia de la que se ofende Miguel Ángel Yunes Linares es un elemento que ha enraizado en las contiendas electorales en México hasta grados indecibles. Él mismo la ha emprendido, tratando de bajarle puntos a su primo priista, y que estén saliendo noticias y documentos en su contra puede, efectivamente, deberse a una guerra sucia de sus oponentes.

El problema es que para la percepción ciudadana no basta con decir que es eso, una guerra sucia, sino aclarar meticulosamente que dicha guerra está basada en hechos y afirmaciones distorsionadas a modo, que se levantan juicios sin sustento, que se falta a la verdad, mediante la presentación de pruebas que derriben los supuestos en que se basan las supuestas infamias.

Y es que Yunes Linares ha basado parte de su campaña en su lucha contra la corrupción y la impunidad, prevalecientes (¿quién podría reprochárselo?) en los gobiernos sucesivos de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa, que han dejado a Veracruz vencido y exhausto, con una megadeuda y sin esperanza de redención en el mediano plazo. Difícilmente, Yunes Linares puede combatir algo en lo que varios indicadores señalan que ha incurrido.

Y sí, el PRI ha visto en estas supuestas revelaciones una oportunidad extraordinaria para golpearlo y bajarle puntos en las preferencias electorales. No se puede uno imaginar a los priistas yendo en procesión a la casa de Miguel Ángel para darle condolencias y a prometerle que no usarán versiones hechas públicas a nivel internacional con tan mala intención.

El mismo candidato del PAN-PRD a la diputación por Xalapa, Uriel Flores Aguayo, ha reconocido que este ataque a Yunes Linares ha sido de alto nivel, de los más fuertes en plataforma y cobertura, no en contenido, y ha señalado en su cuenta de Facebook que ello “evidencia participación de varias instancias de poder o, al menos, la autorización del gobierno federal. No es fácil que lo afecte sensiblemente en simpatías pero algo de confusión logrará”.

Y añade: “Por la experiencia con AMLO, sujeto de una brutal y sistempatica guerra sucia en el 2005, me parece que hay que contestar proporcionalmente al ataque, a tiempo y con eficacia; algo así ya se ve en el candidato y su equipo, se les nota idea y eficacia”.

Que se cancele su registro como candidato, pide el PRI

El dirigente estatal del PRI, Amadeo Flores Espinosa, sin embargo, no ha esperado las reacciones del candidato opositor. Este martes convocó a una conferencia de prensa, en que ha dicho que Miguel Ángel Yunes debe esclarecer el origen de su fortuna y la de su familia, y ha pedido a las autoridades competentes intervenir ante la probable presencia de hechos delictivos.

“Los veracruzanos –ha dicho– quieren saber la verdad. Los escándalos financieros de la familia Yunes Linares han rebasado el ámbito electoral y se han convertido en un tema que los agravia. No se trata de votos, sino de hacer justicia y de que se cumpla con la legalidad”.

Dijo que el PRI pide la intervención de la Secretaría de Hacienda para que investigue si el candidato opositor ha cumplido de manera correcta con sus obligaciones fiscales y si corresponden a lo que hoy asciende su fortuna; también, de la Auditoria Superior de la Federación (ASF) y la Secretaría de la Función Pública (SFP), para que desahoguen todas las observaciones y procesos administrativos en curso y determinen su responsabilidad como funcionario cuando fue director del ISSSTE, fecha a partir de la cual se observa un crecimiento exponencial de su fortuna y la de su familia.

Pide también que la Procuraduría General de la República, a través de su Unidad Especial de Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y de Falsificación o Alteración de la Moneda, concluya y determine la investigación actualmente en curso; además, exige que el Instituto Nacional Electoral (INE) investigue los gastos de campaña y cancele el registro del candidato de la alianza PAN-PRD, de comprobarse la utilización de recursos ilícitos.

Por supuesto, ninguna instancia se aventará ese paquete, sobre todo si se basa exclusivamente en la grabación de una llamada telefónica obtenida fue de investigación judicial, pero el daño mediático está hecho. Ya veremos qué repercusiones tiene en las próximas encuestas y el mero día de los comicios.

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En Veracruz, violencia y fe juegan a las elecciones

En Veracruz, violencia y fe juegan a las elecciones

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] En Veracruz, dos poderes fácticos andan muy activos tratando de impactar en el proceso electoral próximo y tenga por seguro que habrán de influir en sus resultados: la violencia desatada por todos los rumbos de la entidad, que se acrecienta particularmente en zonas con alta simpatía por la oposición, y la creciente actividad de las iglesias que se han puesto en mangas de camisa para mover a sus feligreses.

Desde los comicios federales del año pasado, que estuvieron precedidos de diversos actos de violencia, directamente contra militantes opositores (como en Veracruz y Boca del Río, donde horas antes abrir las casillas fueron lanzados varios artefactos incendiarios contra casas de panistas), o mediante el recrudecimiento de los actos delictivos de alto impacto (homicidio, secuestro, lesiones) en amplias zonas rurales, la violencia ha tenido una enorme influencia para normar o inhibir la participación ciudadana en los procesos electorales.

Hace casi un año, en la madrugada del viernes 5 de junio (dos días antes de los comicios), ocho jóvenes –universitarios y activistas– fueron golpeados salvajemente por un grupo de encapuchados en una casa localizada en la esquina de Herón Pérez y Ruiz Cortines, en Xalapa, a escasa distancia de la Unidad de Humanidades y del PRI estatal.

Esta agresión, que fue preparada en la opinión pública mediante la incrustación de grupos violentos en las marchas y mítines estudiantiles previos con el fin de generar rechazo ciudadano, no ha sido aclarada por la Fiscalía General del Estado, que no ha dado una sola pista que permita suponer la resolución de un caso en el que, desde que ocurrió, se sospechó de la participación de la Secretaría de Seguridad Pública.

Estos hechos, con ser los más sonados mediáticamente (su difusión tuvo alcance nacional e internacional), no fueron por desgracia los únicos. En diversos rumbos del estado se sucedieron delitos de diverso calibre, unos obligando a la población a refugiarse en sus domicilios y a evitar su asistencia a eventos públicos, otros desapareciendo o asesinando a dirigentes partidistas e, incluso, encarcelando o sometiendo a juicio a exfuncionarios municipales con influencia creciente.

Se apuesta por el voto duro

¿Qué logra en la ciudadanía la violencia generalizada? De entrada, dado que el origen de dicha violencia supone la confrontación entre los partidos políticos y sus seguidores, genera desánimo para acudir a las urnas, cuando no un justificado temor de ser víctima directa o indirecta de la violencia por el solo hecho de manifestar su simpatía política en actos públicos.

Que a votar solo asistan quienes alimentan el denominado voto duro, facilita los triunfos de los candidatos postulados por el partido que tiene una mayor cantidad de votos cautivos. En Veracruz, ese partido es el PRI. En varios sitios, principalmente en zonas urbanas sumamente pobladas, pese a la violencia la población sale a sufragar, y es justamente en esos lugares donde obtiene triunfos la oposición: el PAN en la conurbación Veracruz-Boca del Río, y Morena en Coatzacoalcos y Xalapa.

¿Qué ha estado ocurriendo en las últimas semanas? Como hemos comentado en este espacio, pareciera que el Gobierno del Estado, a través de sus organismos policiacos, se ha abierto del escenario para que los grupos criminales operen con toda libertad.

Que ese parecer lo hagamos público no significa que todo lo que ocurre en la realidad sea como consecuencia de ello: puede ocurrir que la eventual participación de los grupos criminales en el escenario político haya rebasado la capacidad de las fuerzas policiacas estatales, más preparadas para inhibir mediante su carísimo avituallamiento que por sus reales capacidades para prevenir y castigar el crimen.

Los comentarios hechos por el gobernador Javier Duarte de Ochoa este fin de semana en Twitter sobre los hechos de violencia que han afectado a medios y periodistas no hacen sino apuntar a que hay un renacimiento del crimen organizado contra el que las fuerzas federales y estatales no tienen suficiente capacidad de fuego para domeñarlo.

Y, bueno, todo este clima tiene su impacto político contra el gobernador Duarte pero también en el ámbito electoral, ya veremos si a favor o en contra del PRI.

¿La fe mueve montañas?

Dos hechos han marcado al país y Veracruz desde el viernes pasado: la visita del Papa Francisco a México, que ha servido como un fuerte distractor sobre los temas más abstrusos de la agenda nacional, en particular la corrupción y la violencia creciente y, en paralelo, en el caso de Veracruz, además de la atención sobre dicha visita, la masiva concentración en Xalapa de miles de feligreses de la Iglesia de la Luz del Mundo.

Desde diciembre pasado, el gobernador Javier Duarte de Ochoa ha tratado de ganar para su causa a la alta jerarquía católica de Veracruz con la que, pese a siempre estar cercano, la falta de dineros la había mantenido con cierto recelo.

Tras su reunión en diciembre, en Casa Veracruz, Duarte y sus abogados fraguaron una iniciativa de reforma constitucional –que fue aprobada sin discusión por la recua de diputados de que dispone en el más vergonzoso Congreso local– que busca criminalizar a las mujeres por el simple hecho de disponer de su cuerpo: la denominada ley anti-aborto.

Este hecho legislativo, que respondió a la iniciativa de grupos recalcitrantes de derecha de la Iglesia católica, permitió que el discurso de varios arzobispos, obispos y curas contra la violencia demencial que empieza a carcomer el tejido social del estado amainara y casi desapareciera.

A este hecho, fortalecido por la atención de los feligreses veracruzanos por la visita del papa Francisco, se ha sumado una dilatada presencia religiosa en la Plaza Lerdo de Xalapa, donde miles de hombres y mujeres seguidores de la Iglesia La Luz del Mundo, con el pretexto de un acto litúrgico que debiera practicarse en el interior de los inmuebles usufructuados por esta corriente cristiana, el bautismo, ha permitido mostrar el músculo no solo religioso, sino también político, de una secta que ha logrado posiciones en gobiernos locales, como Silem García Peña, hijo del líder de esa Iglesia en Veracruz, quien funge como Regidor del Ayuntamiento de Xalapa.

Silem García Peña es vocero de esa Iglesia y fue el gestor de permisos y apoyos estatales y municipales para celebrar la denominada Ceremonia Internacional de Bautismos que, durante tres días, contribuyó al caos de la ciudad en materia de vialidad y que permitió el apropiamiento de un espacio que debe ser de todos los xalapeños.

La cuestión es que también las iglesias estarán operando en el mundo terrenal y buscarán colarse a los beneficios que obtienen agrupaciones políticas que tienen ese propósito permitido y reconocido legalmente. ¿Por qué partido abogarán? Se lo dejo a su criterio.

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La izquierda desamparada ¿marcha al triunfo?

La izquierda desamparada ¿marcha al triunfo?

 

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] En los comicios de junio próximo en Veracruz, acudirá a las urnas una izquierda desmadejada, inconexa y débil. El PRD prefirió aliarse con la derecha, representada por el PAN, en tanto que Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido de Andrés Manuel López Obrador, no quiere manchar su plumaje en alianzas con partidos que, en su momento, le hicieron el caldo gordo al tabasqueño.

Incluso, siguiendo el ejemplo del PRD, el Partido del Trabajo estaba a punto de concretar el colmo de las alianzas más aviesas: salvado de último momento con apoyo del PRI, cuando ya había sido arrojado del paraíso de las prerrogativas por el Instituto Nacional Electoral (INE) por no lograr el 3 por ciento de los votos en los comicios federales de 2015 (y que completó en la elección extraordinaria de un distrito en Aguascalientes), el PT estaba en un tris de concretar su alianza con el PRI.

Fueron varias las pláticas sostenidas por el todavía precandidato priista a la gubernatura, Héctor Yunes Landa, y el dirigente (propietario) del PT, Alberto Anaya Gutiérrez, para sumarse a las demás alianzas que multiplicarán la cara de Yunes Landa en las papeletas electorales; el dirigente estatal, diputado Fidel Robles Guadarrama, llegó incluso a anticipar un cisma en el debilitado organismo si se materializaba esta maniobra política.

Y es que Anaya Gutiérrez es hombre de alianzas. Cuando ni en el PRD le daban el apoyo, Andrés Manuel López Obrador pudo levantar su candidatura (finalmente respaldada por el PRD) a la Presidencia de la República, gracias a que con mucho tiempo de anticipación el PT lo postuló y le otorgó el respaldo de un partido nacional que necesitaba el tabasqueño.

Para desgracia de Anaya y el PT, tan pronto renunció al PRD y creó su propio partido (Morena), López Obrador rompió con sus antiguos mecenas; sí, porque también le dio la espalda al PRD y al Movimiento Ciudadano, pese a que el dirigente de este último, el exgobernador de Veracruz Dante Alfonso Delgado Rannauro, siempre le dio su respaldo y defendió incluso sus desvaríos.

Al final, el PT decidió no tomar una ruta que le hubiera significado una verdadera desbandada, su alianza con el PRI, y ha lanzado a una mujer, socióloga por la Universidad Veracruzana, para que busque obtener al menos el 2 por ciento de los votos que se emitan el 5 de junio próximo.

Habrá 3 candidatos de izquierda

Con el anuncio de que Daniela Griego Ceballos se convertirá en la segunda mujer en contender por la gubernatura de Veracruz, al buscar la posición bajo las siglas del Partido del Trabajo (PT), se ha conseguido la mayor fragmentación de esta corriente en las últimas décadas.

En efecto, descontando al PRD que va con candidato de derecha y, por tanto, no puede considerársele como parte de esta corriente, los demás han decidido ir con bandera propia, sin posibilidad de unir sus alicaídos inventarios en pos de una mejor participación el próximo 5 de junio.

Ya sabemos que el Movimiento Ciudadano irá a los comicios bajo la propuesta del exalcalde, exdiputado local y exsenador Armando Méndez de la Luz, un militante de la izquierda que, como casi todos los líderes sobresalientes de esta corriente, tuvieron su mayor formación en el PRI.

No le faltan méritos al xalapeño; de hecho, es posible comparar la carrera política de quien fuera alumno de don Fernando Gutiérrez Barrios con la de los más fuertes prospectos del PRI y de la alianza PAN-PRD, Héctor Yunes Landa y Miguel Ángel Yunes Linares.

Como ellos, Méndez de la Luz se ha desempeñado en la administración pública estatal y federal, como Secretario de Desarrollo Económico y Subsecretario de Gobernación, respectivamente; ha sido alcalde de la capital estatal y ha tenido participación en el poder legislativo estatal y federal, como diputado local y como Senador de la República. Es más, si se actúa con meticulosidad, hasta los rebasa curricularmente.

En el caso de Morena, la cosa es totalmente distinta: la persona que ha elegido Andrés Manuel López Obrador para que sea su candidato al Gobierno de Veracruz solo puede ostentar experiencia docente y un paso demasiado raudo por le Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, que dejará –al menos provisionalmente- para venir a hacer su segunda campaña en menos de un año.

En efecto, Cuitláhuac García Jiménez acaba de ganar en 2015 la diputación federal por Xalapa. Su extraña victoria puede tener varias lecturas, ninguna de ellas, sin embargo, se refiere a su popularidad y arrastre entre los ciudadanos. Gran parte de su victoria (que buscará repetir en una elección estatal) se debe más a la fuerza de Morena, arrebatada a la que le ha dado tantos triunfos al PRD, y a la fuerte campaña de sectores priistas para evitar que ganara Elizabeth Morales.

La tercera es Daniela Griego Ceballos, absolutamente desconocida fuera del ámbito del PT. Al presentarla en Facebook, Francisco Carmona prácticamente lo reconoce: “Pronto sabrán más de ella, su nombre es [Daniela Griego Ceballos] y es una ciudadana invitada a representarnos como Candidata a la Gubernatura del estado de Veracruz”.

Si bien define a la socióloga por la Universidad Veracruzana como “una gran compañera de lucha social, con preparación sobrada como para conocer y tener propuestas viables para solucionar, combatir y lograr con éxito el anhelado estatus de vida que todo el pueblo veracruzano desea”.

Si las cosas siguen como hemos visto, tendremos cinco candidatos de partido y coalición, a los que se sumarán uno o más candidatos independientes. En este último departamento, el más seguro que logre su registro es Gerardo Buganza Salmerón, habida cuenta de las dificultades que enfrentan para reunir el número de firmas exigido por la ley local electoral tanto Juan Bueno Torio como Elías Miguel Moreno Brizuela.

Pese a ello, la papeleta electoral estará muy compleja, porque no solo estarán las alianzas (dos, en este caso), sino además todos los partidos políticos, nacionales y estatales, así como los candidatos independientes que logren saltar las barreras impuestas por la ley electoral duartista.

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¿La alternancia política está cerca en Veracruz?

¿La alternancia política está cerca en Veracruz?

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] Veracruz es uno de los nueve estados del país que siempre han sido gobernados por el PRI y es uno de los que más cerca se encuentran de vivir la alternancia política si, como todo mundo percibe, la alianza PAN-PRD (que este domingo se registra ante el órgano electoral local) logra condensar en su discurso la enorme inconformidad de la población ante los graves problemas de inseguridad, corrupción e impunidad que se han radicalizado en los últimos 10 años.

Cerca de 36 millones de mexicanos no han tenido la oportunidad de calibrar de qué manera podrían beneficiarle o afectarle gobiernos estatales en manos de otro partido político, porque desde 1929 han sido detentados por el Partido Revolucionario Institucional. Tales estados son  Campeche, Coahuila, Colima, Durango, Hidalgo, Estado de México, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz.

Aunque en los comicios intermedios de 2015, cuando se renovó la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, la alianza de la derecha con la izquierda fue dinamitada por los dirigentes de esta última, gracias a negociaciones que les permitieron recibir pingües cantidades del Gobierno del Estado, para la elección de Gobernador y Diputados Locales todo parece indicar que no hay posibilidades de echarla para atrás, pese a algunas maniobras legales en el seno del Tribunal Electoral, que estaría interponiendo algunos recursos por supuestas faltas a la verdad por parte del PAN.

Esta alianza PAN-PRD, construida en torno a la figura del diputado federal Miguel Ángel Yunes Linares, quien ya fue candidato a Gobernador en la pasada contienda, es la que mejores oportunidades tiene de derrotar a un PRI dividido y confrontado, cuyo candidato deberá luchar contra la opinión de que dará continuidad a las prácticas de corrupción, imposición e impunidad que los veracruzanos identifican con los dos últimos gobiernos, encabezados por Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa.

A la alianza, denominada inteligentemente “Unidos para rescatar Veracruz”, le puede ser relativamente fácil encaminar el enojo de los veracruzanos, afectados por la inseguridad, la carencia de obras, el recorte silencioso de los presupuestos de todas las dependencias estatales, la cancelación de programas sociales, la afectación de miles de burócratas que han visto recortados sus salarios o han sido despedidos, la dilación grosera en el pago a pensionados y jubilados,  el criminal bloqueo en el flujo de recursos a la Universidad Veracruzana y el recorte aprobado a su presupuesto por parte de un Congreso servil.

Son muchas las causas que pudieran esgrimir los votantes a la hora de decidir sus sufragios el próximo domingo 5 de junio a favor de esta alianza, que cuenta con las mayores posibilidades de lograr el triunfo y hacer a un lado al PRI. Mucho deberá trabajar Héctor Yunes Landa, el abanderado priista, para convencer a la mayoría de los votantes de que aun siendo del PRI puede mejorar las cosas en la administración pública.

Desgraciadamente, no es solo la actuación pública de los priistas en el poder la que pondrá las cosas muy difíciles al PRI y su candidato.

Los saldos negativos

Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), tanto en materia de pobreza como de delitos, los nueve estados gobernador ad perpetuam por el PRI son los que ofrecen los peores escenarios, particularmente de 2008 a la fecha.

Mientras que en 2008, el 50.7 por ciento de los veracruzanos se encontraban en pobreza,  cuando la media nacional era de 44.2 por ciento, dos años después (en 2010) se había alcanzado el 57.6 por ciento y, aunque en 2012, el índice bajó a 52.6, para 2014 este indicador marcaba que el 58 por ciento (casi dos tercios) de la población se encontraba en condiciones de pobreza y pobreza extrema, mientras el índice nacional se había colocado en 46.2 por ciento, casi 12 puntos debajo de lo que ocurría en Veracruz.

De hecho, nuestra entidad es la que más profundamente ha hecho caer a su población a la condición de pobreza, seguido de los estados de Hidalgo (54.3 por ciento, aunque con una baja de casi 2 por ciento respecto a 2008) y de México (49.6 por ciento, un índice que significa un crecimiento de la población en pobreza de casi 6 por ciento respecto a 2008). Veracruz, en el mismo periodo, observó un crecimiento en el número de podres de casi 8 por ciento.

En cuanto a la violencia, Veracruz vivió en el periodo de 2008 a 2015 un incremento del 270 por ciento en el número de homicidios, al pasar de 1 mil 316 a 4 mil 870. Ya hemos visto que durante los primeros cinco años de la actual administración se han denunciado 501 secuestros y que, si bien de 2014 (año en que se vivió la peor ola en la comisión del delito, con 144 casos) a 2015 (en que se denunciaron 97 casos) se registra una baja de más del 32 por ciento, lo cierto es que de todas maneras la última cifra significa un aumento de 50 por ciento respecto a 2011.

Todos estos datos, más los que se perciben cotidianamente, que han impedido avanzar en el desarrollo del estado, que han permitido la destrucción paulatina de todas las carreteras de la entidad y mantienen en una cota de entre 0 y 1 por ciento el crecimiento económico, pueden ser herramientas valiosas para incentivar el voto útil para la alianza PAN-PRD.

Sin embargo, la alianza deberá bregar en contra de partidos de izquierda, en particular Morena, que la considera una alianza contra natura, que buscará atraer el voto del ciudadano identificado con la izquierda para el que la opción que le ofrecerá el PRD no llena precisamente sus expectativas. Ya ha dicho Andrés Manuel López Obrador que el candidato a Gobernador de su partido será Cuitláhuac García Jiménez, quien en la elección federal pasada dio el timbrazo al ganar con mucho el distrito de Xalapa.

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En la cima, la batalla de los Yunes

En la cima, la batalla de los Yunes

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] El de esta semana, fue un lunes de los Yunes. Del priista y del panista, primos y adversarios.

Héctor fue a la sede estatal del PRI a registrarse como precandidato único a Gobernador del Estado, en un acto plagado de errores logísticos que acusan la próxima salida de quien está como dirigente estatal de ese partido, desinteresado en respaldar liturgias para las que se soñaba protagonista.

Miguel Ángel estuvo en la sede nacional del PAN, donde se aprobó plenamente la alianza con el PRD rumbo a los comicios del 5 de junio próximo, y para la que es el candidato natural, si bien no se han completado todos los trámites que dictarán los documentos que establezcan las reglas de coparticipación electoral.

Uno y otro se han convertido ya en los protagonistas principales de la próxima contienda.

Héctor Yunes Landa ha empezado a tirar candela, ungido este martes oficialmente como el precandidato único, el de unidad, tras los escarceos de Jorge Carvallo Delfín que amenazaba con registrarse también y con ello romper la hipótesis del consenso. Una jugada propia de los priistas para negociar posiciones.

Por su parte, no bien hubo acuerdo en la Comisión Política Nacional panista, Miguel Ángel Yunes Linares se lanzó con un vídeo para postular el cambio en la entidad. “Compartimos un sueño, el sueño de tener un Veracruz libre,  un Veracruz sin violencia, un Veracruz justo, un Veracruz con igualdad de oportunidades para todos”. Un sueño, dice, que está muy cerca.

Va a ser interesante analizar el contenido de sus mensajes.

Los ciudadanos requerirán posturas precisas sobre lo que cada uno de los candidatos (no solo ellos, también Armando Méndez de la Luz, de Movimiento Ciudadano, y Cuitláhuac García Jiménez, de Morena) propondrá para corregir el rumbo de una entidad que prácticamente se encuentra en cero desarrollo y con graves problemas financieros y de seguridad pública.

Castigo a los corruptos, la propuesta de Miguel Ángel

El de Miguel Ángel es un discurso frontal; tratará de atraer en su favor el profundo malestar de los veracruzanos por los hechos de corrupción del actual gobierno, la impunidad ante la creciente violencia y castigar a quienes pudieron incurrir en actos ilícitos en el manejo de los recursos públicos. Esto le ha dado muy buenos puntos, al grado de que en noviembre estaba a punto de alcanzar en las encuestas al puntero Héctor Yunes. Por eso, en su comunicado del lunes, señala:

“Ha llegado el momento de hacer que rindan cuentas, se sancione y devuelvan lo robado quienes nos llevaron a la crisis brutal que enfrentamos, y es obvio que no será un compañero de su partido el que lo haga, atado por el sistema y por los compromisos adquiridos, impedido incluso para hablar de la situación que lastima a los veracruzanos, obligado a guardar silencio.

 “Ha llegado el momento también de recuperar la seguridad, de romper los vínculos entre gobierno y delincuencia organizada, de llevar a los tribunales a los culpables directos y también a los mandos que entregaron nuestras corporaciones de seguridad a las bandas delictivas.

“Ha llegado también el momento de acreditar que un buen gobierno es aquel que transparenta la aplicación de los recursos, que se somete al escrutinio de los ciudadanos, que no engaña, que no oculta.”

Y ese será la tónica del discurso del que se prefigura como seguro candidato de la alianza PAN-PRD. Y es que la corrupción y la inseguridad ahogan a todos, molestan a todos, y él trata no solo de jalar a las huestes de los partidos coaligados sino también a los de otros partidos y a los apartidistas.

Con el tiempo, Miguel Ángel Yunes Linares deberá añadir a la propuesta electoral bipartidista ideas de cómo, en dos años, no solo enjuiciará a quienes se hayan ido cabezones con el dinero público, sino además qué hará para que este estado se recupere en materia de finanzas públicas, desarrollo y seguridad pública.

Por lo pronto, iniciará su campaña con una muy buena porción de las preferencias electorales.

Vamos a limpiar las calles y… la casa: Héctor

Héctor Yunes Landa habla de renovación de Veracruz y también de cambio: “Vamos a cambiar a Veracruz para que tenga brillo y recupere su color”, dijo en su registro como precandidato único este lunes, acompañado de un equipo muy fuerte de colaboradores, especialmente Amadeo Flores Espinosa y Jorge Moreno Salinas, que tienen una dilatada experiencia partidista.

“Vamos a hacer justicia. Vamos a  limpiar las calles y vamos a limpiar la casa. Hay mucho por hacer. Por eso no hay tiempo que perder. Estoy listo. Aspiro a ser un gobernador honesto, cercano, sensible. No voltearé la mirada al dolor de las personas”.

Con esas palabras, Héctor Yunes Landa se ha impuesto la tarea de sanear la imagen de la administración pública y ha puesto un pie en el cuello de quienes han corrompido hasta la médula el quehacer público, poniendo en grave riesgo la seguridad y el sustento de los veracruzanos.

Para responder a su primo blanquiazul, que lo señaló como imposibilitado para actuar contra quienes dentro de su propio partido han quebrantado la confianza ciudadana, por estar “atado por el sistema y por los compromisos adquiridos”, Héctor señala:

“No me conformaré con la realidad que vivimos. No negaré la realidad, sea buena o sea mala. Seré lo que siempre he sido: un veracruzano crítico, un veracruzano libre”.

Y añade: “No me tiembla la mano. Pero tampoco  me mueve el odio. Estoy listo y estoy limpio. No tengo en mi pasado hechos que me avergüencen. Víctimas que me señalen. Riquezas que empañen el nombre que voy a  heredar a mis hijos.

Sin mencionarlos abiertamente, Héctor se refirió tanto a los de su partido como a los de enfrente, en particular a su primo Miguel Ángel: “Soy un veracruzano leal, honesto y carezco de cuestionamientos sobre mi decencia, soy hombre de familia por la que  incluso peleo, a la [que] nunca agredo aunque excepcionalmente no me sienta bien correspondido. Doy resultados. Sé cómo resolver las dificultades. Sé que Veracruz es más grande que sus problemas y su esperanza más ancha que sus aflicciones.”

Fue un discurso breve, brevísimo para las costumbres priistas, pero muy intenso en términos de las definiciones. Y dio candela a diestra y siniestra, aunque todos esperarían un discurso más rudo y más frontal. A quienes dirigió sus sutiles misiles debieron recibirlos: ni lo mueve el odio, pero no le tiembla la mano.

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Crecimiento demográfico, ¿causa de nuestros males?

Crecimiento demográfico, ¿causa de nuestros males?

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] Con cierto resabio a las teorías económicas de Robert Malthus, que afirmaba que la población tiende a crecer en progresión geométrica, mientras que los alimentos sólo aumentan en progresión aritmética, el gobernador Javier Duarte ha dicho que los problemas financieros que han hundido a Veracruz durante su gobierno se derivan del crecimiento poblacional, en contrapartida con el desdén del gobierno federal para tomar en cuenta ese indicador.

Por ello, valdría suponer que los graves problemas financieros del estado, cuya última expresión ha sido el retraso en el pago de pensiones, becas y subsidios, no han sido causados por el sobreendeudamiento, la corrupción y la mano inexperta para corregir las asimetrías y distorsiones en el manejo presupuestal, sino a que mientras la población veracruzana crece en progresión geométrica, los recursos federales solo lo hacen en progresión aritmética.

El pasado 5 de enero, en Boca del Río, ante presidentes municipales emergidos de la CNC, Javier Duarte dijo que el crecimiento demográfico no va a la par de los presupuestos destinados para Veracruz, pese a que la entidad ocupa el tercer lugar nacional en ese parámetro. “Lamentablemente, los presupuestos no van a la par del crecimiento demográfico ni de las necesidades que tenemos. Sin embargo, es aquí donde la organización, donde la creatividad y el talento de quienes tenemos que estar al frente de un gobierno es la que se tiene que seguir”.

Demasiado tarde para invocar una creatividad y un talento que en los primeros cinco años de gobierno no dieron el menor resultado, lo que ha llevado a que en la antesala del año electoral las cosas públicas hubieran encontrado su peor escenario, con adeudos irresueltos, graves rezagos sociales y en infraestructura, casi inexistente inversión pública y una economía petrificada en los más bajos índices de crecimiento, además de una escalada de endeudamiento que no parece tener efectos mínimos en resarcir los grandes pendientes gubernamentales.

Duarte, en la lista negra

Ese mismo lunes, el portal Sin Embargo incluyó al gobernador Javier Duarte de Ochoa entre los 10 mandatarios estatales que en 2015 protagonizaron la sección Virreyes debido a la mala gestión y los escándalos en torno a sus administraciones:

“Gobernadores de todos los colores partidistas fueron acusados por ciudadanos, grupos civiles nacionales y extranjeros, e incluso autoridades de procuración de justicia y políticos opositores de llevar a sus entidades a los peores niveles de inseguridad, corrupción, deuda, pobreza y represión”.

Completan esa nómina que encabeza Javier Duarte de Ochoa, los gobernadores Rafael Moreno Valle Rosas, calificado por organizaciones poblanas como “represor”; el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera Espinosa, acusado de “fabricar” pruebas en contra de inocentes y de ser “indiferente” a la problemática de inseguridad; Eruviel Ávila Villegas, gobernador priista del Estado de México, que no ha logrado aminorar los altísimos niveles de violencia en su estado ni los feminicidios, y el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, del PVEM, quien busca la misma ruta que Enrique Peña Nieto rumbo a la Presidencia de la República.

Aunque ya no gobiernan, también abrieron brecha los exgobernadores de Sonora, Guillermo Padrés Elías, y de Nuevo León, Rodrigo Medina de la Cruz, quienes enfrentan graves acusaciones de corrupción que los podría llevar ante la justicia, según señala el reportaje firmado por Guadalupe Fuentes López.

Los tres restantes son Graco Luis Ramírez Garrido Abreu, gobernador perredista de Morelos y los gobernadores priistas de Chihuahua y Quintana Roo, César Duarte Jáquez y Roberto Borge Angulo.

Aunque se enfoca en los asesinatos de periodistas y la violencia que se ha cebado entre los de nuestro gremio, con desapariciones, amenazas, violencia física y exilios que, según Artículo 19, suman 41 casos, ubicando a Veracruz entre las cinco entidades federativas con el mayor número de agresiones a comunicadores, la publicación del DF califica a Javier Duarte de Ochoa (uno de los 12 que se van en las próximas elecciones para renovar gubernaturas) en los siguientes términos:

“Su administración en Veracruz es una de las más cuestionadas por los ciudadanos y oposición. La violencia, pobreza, deuda y corrupción, son algunos de los señalamientos en contra del priista, además de convertir al estado en el más riesgoso para el ejercicio periodístico”.

Nada de estos señalamientos, por supuesto, tiene que ver con la asimetría entre crecimiento poblacional y recursos federales.

Tal vez uno de los mejores comportamientos que le pueden agradecer los veracruzanos a su gobernador en el último año de su gestión sea una buena dosis de autocrítica, de veracidad a la hora de hacer el diagnóstico de la situación actual del estado, de claridad y transparencia en la información sobre el estado que guardan las finanzas estatales, y de los alcances que puede tener la entidad, salvados los compromisos no solo con las entidades bancarias sino también con proveedores, organismo públicos autónomos y miles de trabajadores y extrabajadores del sector público.

Eso hace falta, tanto como evitar cortinas de humo que ya todos identifican y desdeñan.

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