Un Secretario de Gobierno torpe y mentiroso

Un Secretario de Gobierno torpe y mentiroso

De verdad que el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, eligió a los peores elementos para conformar su gabinete. Sobresale Rogelio Franco Castan, Secretario de Gobierno, quien en su comparecencia ante el Congreso dio cátedra de cómo mentir y ser descubierto en el intento.

No solo la investigadora universitaria Estela Casados González refutó su dicho de que ella había colaborado con la dependencia en el tema de violencia contra las mujeres, sino que el exdirigente estatal del PRD se prodigó en estupideces al hablar de seguridad pública.

Dijo que las cifras sobre delitos la emite la “Comisión” (no Sistema) Nacional de Seguridad Pública (que las publica con base en la información que mandan los gobiernos estatales a través de sus procuradurías y fiscalías) y ellas dicen que Veracruz está avanzando en materia de seguridad. “Antes no veíamos columnas, no veíamos periódicos, no veíamos primeras planas hablando de la seguridad de los veracruzanos. Hoy se habla todos los días y estamos trabajando para ello, se implementan programas, se están adquiriendo equipos, tecnologías”.

En primera, las cifras del Sistema (que no Comisión) Nacional de Seguridad Pública (SNSP) hablan de que cada día estamos peor en materia de seguridad, sobre todo en delitos de alto impacto como el homicidio doloso y el secuestro, y en segunda, me consta que hace varios años, desde los medios de comunicación (y puedo remitirlo a mis columnas Hora Libre), se ha hecho una observación crítica sobre los crecientes índices de incidencia delictiva del orden común.

Lo que pasa es que el lúdico secretario nunca ha leído; uno pensaría que su carrera de Derecho la hizo sin leer, pero es mucho pedirle que lea libros. Ahora descubrimos que tampoco ha leído periódicos ni portales informativos. Y él debiera ser el más informado del gabinete. Imagine a los demás secretarios. No olvidemos que su puesto es el pago de Yunes a los votos aportados por el PRD y que hicieron la diferencia para que ganara la gubernatura.

 

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El fantasma de la corrupción asedia a Miguel Ángel Yunes

El fantasma de la corrupción asedia a Miguel Ángel Yunes

[HORA LIBRE] Mal empieza la semana a quien en lunes le cortan la cabeza. El audio que se filtró a la televisora norteamericana de habla hispana, Univisión, en que se escucha una conversación telefónica entre el candidato a gobernador de la alianza PAN-PRD, Miguel Ángel Yunes Linares, y su hijo Omar (el financiero de la familia), para planear una supuesta adquisición de un inmueble en Nueva York, por valores que se acercan a los mil millones de pesos, ha puesto de cabeza la contienda.

De inmediato sonaron las alarmas en el cuarto de guerra de quien está acostumbrado a golpear. No solo debió analizar cómo responder al debate riñonudo organizado por Olmeca.TV desde Coatzacoalcos, donde salió raspado al encontrar a un Héctor Yunes Landa respondón, que le dio candela con temas que han perseguido al expriista desde hace varios años, como su supuesta participación en actos de abuso infantil, hasta su enriquecimiento a su paso por las dependencias federales en los gobiernos panistas.

Ya hemos escrito aquí que el mismo domingo en que iniciaron las campañas, luego de presentar una denuncia contra Javier Duarte por enriquecimiento y corrupción ante la Fiscalía General, estalló el escándalo mundial de los Panama Papers, en que el mismo Omar Yunes Márquez fue mencionado por la gestión de una empresa en Nueva Zelanda con propósitos de inversión millonaria, aparentemente para evadir la fiscalización en México.

Hasta el momento no ha habido una explicación contundente sobre este hecho, más allá de la negativa de ambos personajes (padre e hijo) a reconocer dicha participación, lo que ha generado más dudas entre el sector de quienes leen las noticias.

Lo que se ha pretendido revelar con el audio divulgado por Univisión, sin embargo, va más allá de simples documentos. En primera, la conversación ya ha sido reconocida por Miguel Ángel Yunes. Sí se realizó. Pero ha tratado de apagar el escándalo manejando una supuesta operación inmobiliaria de la empresa del benjamín de la familia, en que éste habría estado actuando solamente como intermediario, es decir, sin aportar dinero propio o de la familia.

Como en el escándalo de los Panama Papers, pocos se han tragado sus desmentidos. En la llamada telefónica, Omar habla incluso de ganancias menores derivadas de ‘rentitas’ por los espacios ocupados en el edificio que, a todas luces, buscaban adquirir y que, según los registros de propiedad aducidos por la reportera de Univisión que entrevistó al candidato panista, daban noticia de la adquisición en diciembre pasado.

Yunes Linares ha respondido, más bien, con acusaciones de que la filtración de esta llamada y su manejo en su contra forman parte de una guerra sucia implementada por el gobernador Javier Duarte de Ochoa y el PRI ante la evidencia de que el candidato priista Héctor Yunes Landa va abajo en todas las encuestas levantadas hasta el momento. Falta ver qué impacto tiene en la percepción de los ciudadanos las acusaciones contra él por haber acumulado una riqueza incalculable que le permite a su familia la adquisición de inmuebles en el estado, en la Ciudad de México y en el extranjero, habida cuenta de que en su declaración patrimonial aparece un departamento de lujo en Miami, con un costo superior a los 300 mil dólares (más de 5 millones de pesos).

¿Quién dijo que las campañas son operaciones quirúrgicas?

Pero la guerra sucia de la que se ofende Miguel Ángel Yunes Linares es un elemento que ha enraizado en las contiendas electorales en México hasta grados indecibles. Él mismo la ha emprendido, tratando de bajarle puntos a su primo priista, y que estén saliendo noticias y documentos en su contra puede, efectivamente, deberse a una guerra sucia de sus oponentes.

El problema es que para la percepción ciudadana no basta con decir que es eso, una guerra sucia, sino aclarar meticulosamente que dicha guerra está basada en hechos y afirmaciones distorsionadas a modo, que se levantan juicios sin sustento, que se falta a la verdad, mediante la presentación de pruebas que derriben los supuestos en que se basan las supuestas infamias.

Y es que Yunes Linares ha basado parte de su campaña en su lucha contra la corrupción y la impunidad, prevalecientes (¿quién podría reprochárselo?) en los gobiernos sucesivos de Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa, que han dejado a Veracruz vencido y exhausto, con una megadeuda y sin esperanza de redención en el mediano plazo. Difícilmente, Yunes Linares puede combatir algo en lo que varios indicadores señalan que ha incurrido.

Y sí, el PRI ha visto en estas supuestas revelaciones una oportunidad extraordinaria para golpearlo y bajarle puntos en las preferencias electorales. No se puede uno imaginar a los priistas yendo en procesión a la casa de Miguel Ángel para darle condolencias y a prometerle que no usarán versiones hechas públicas a nivel internacional con tan mala intención.

El mismo candidato del PAN-PRD a la diputación por Xalapa, Uriel Flores Aguayo, ha reconocido que este ataque a Yunes Linares ha sido de alto nivel, de los más fuertes en plataforma y cobertura, no en contenido, y ha señalado en su cuenta de Facebook que ello “evidencia participación de varias instancias de poder o, al menos, la autorización del gobierno federal. No es fácil que lo afecte sensiblemente en simpatías pero algo de confusión logrará”.

Y añade: “Por la experiencia con AMLO, sujeto de una brutal y sistempatica guerra sucia en el 2005, me parece que hay que contestar proporcionalmente al ataque, a tiempo y con eficacia; algo así ya se ve en el candidato y su equipo, se les nota idea y eficacia”.

Que se cancele su registro como candidato, pide el PRI

El dirigente estatal del PRI, Amadeo Flores Espinosa, sin embargo, no ha esperado las reacciones del candidato opositor. Este martes convocó a una conferencia de prensa, en que ha dicho que Miguel Ángel Yunes debe esclarecer el origen de su fortuna y la de su familia, y ha pedido a las autoridades competentes intervenir ante la probable presencia de hechos delictivos.

“Los veracruzanos –ha dicho– quieren saber la verdad. Los escándalos financieros de la familia Yunes Linares han rebasado el ámbito electoral y se han convertido en un tema que los agravia. No se trata de votos, sino de hacer justicia y de que se cumpla con la legalidad”.

Dijo que el PRI pide la intervención de la Secretaría de Hacienda para que investigue si el candidato opositor ha cumplido de manera correcta con sus obligaciones fiscales y si corresponden a lo que hoy asciende su fortuna; también, de la Auditoria Superior de la Federación (ASF) y la Secretaría de la Función Pública (SFP), para que desahoguen todas las observaciones y procesos administrativos en curso y determinen su responsabilidad como funcionario cuando fue director del ISSSTE, fecha a partir de la cual se observa un crecimiento exponencial de su fortuna y la de su familia.

Pide también que la Procuraduría General de la República, a través de su Unidad Especial de Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y de Falsificación o Alteración de la Moneda, concluya y determine la investigación actualmente en curso; además, exige que el Instituto Nacional Electoral (INE) investigue los gastos de campaña y cancele el registro del candidato de la alianza PAN-PRD, de comprobarse la utilización de recursos ilícitos.

Por supuesto, ninguna instancia se aventará ese paquete, sobre todo si se basa exclusivamente en la grabación de una llamada telefónica obtenida fue de investigación judicial, pero el daño mediático está hecho. Ya veremos qué repercusiones tiene en las próximas encuestas y el mero día de los comicios.

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La izquierda desamparada ¿marcha al triunfo?

La izquierda desamparada ¿marcha al triunfo?

 

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] En los comicios de junio próximo en Veracruz, acudirá a las urnas una izquierda desmadejada, inconexa y débil. El PRD prefirió aliarse con la derecha, representada por el PAN, en tanto que Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido de Andrés Manuel López Obrador, no quiere manchar su plumaje en alianzas con partidos que, en su momento, le hicieron el caldo gordo al tabasqueño.

Incluso, siguiendo el ejemplo del PRD, el Partido del Trabajo estaba a punto de concretar el colmo de las alianzas más aviesas: salvado de último momento con apoyo del PRI, cuando ya había sido arrojado del paraíso de las prerrogativas por el Instituto Nacional Electoral (INE) por no lograr el 3 por ciento de los votos en los comicios federales de 2015 (y que completó en la elección extraordinaria de un distrito en Aguascalientes), el PT estaba en un tris de concretar su alianza con el PRI.

Fueron varias las pláticas sostenidas por el todavía precandidato priista a la gubernatura, Héctor Yunes Landa, y el dirigente (propietario) del PT, Alberto Anaya Gutiérrez, para sumarse a las demás alianzas que multiplicarán la cara de Yunes Landa en las papeletas electorales; el dirigente estatal, diputado Fidel Robles Guadarrama, llegó incluso a anticipar un cisma en el debilitado organismo si se materializaba esta maniobra política.

Y es que Anaya Gutiérrez es hombre de alianzas. Cuando ni en el PRD le daban el apoyo, Andrés Manuel López Obrador pudo levantar su candidatura (finalmente respaldada por el PRD) a la Presidencia de la República, gracias a que con mucho tiempo de anticipación el PT lo postuló y le otorgó el respaldo de un partido nacional que necesitaba el tabasqueño.

Para desgracia de Anaya y el PT, tan pronto renunció al PRD y creó su propio partido (Morena), López Obrador rompió con sus antiguos mecenas; sí, porque también le dio la espalda al PRD y al Movimiento Ciudadano, pese a que el dirigente de este último, el exgobernador de Veracruz Dante Alfonso Delgado Rannauro, siempre le dio su respaldo y defendió incluso sus desvaríos.

Al final, el PT decidió no tomar una ruta que le hubiera significado una verdadera desbandada, su alianza con el PRI, y ha lanzado a una mujer, socióloga por la Universidad Veracruzana, para que busque obtener al menos el 2 por ciento de los votos que se emitan el 5 de junio próximo.

Habrá 3 candidatos de izquierda

Con el anuncio de que Daniela Griego Ceballos se convertirá en la segunda mujer en contender por la gubernatura de Veracruz, al buscar la posición bajo las siglas del Partido del Trabajo (PT), se ha conseguido la mayor fragmentación de esta corriente en las últimas décadas.

En efecto, descontando al PRD que va con candidato de derecha y, por tanto, no puede considerársele como parte de esta corriente, los demás han decidido ir con bandera propia, sin posibilidad de unir sus alicaídos inventarios en pos de una mejor participación el próximo 5 de junio.

Ya sabemos que el Movimiento Ciudadano irá a los comicios bajo la propuesta del exalcalde, exdiputado local y exsenador Armando Méndez de la Luz, un militante de la izquierda que, como casi todos los líderes sobresalientes de esta corriente, tuvieron su mayor formación en el PRI.

No le faltan méritos al xalapeño; de hecho, es posible comparar la carrera política de quien fuera alumno de don Fernando Gutiérrez Barrios con la de los más fuertes prospectos del PRI y de la alianza PAN-PRD, Héctor Yunes Landa y Miguel Ángel Yunes Linares.

Como ellos, Méndez de la Luz se ha desempeñado en la administración pública estatal y federal, como Secretario de Desarrollo Económico y Subsecretario de Gobernación, respectivamente; ha sido alcalde de la capital estatal y ha tenido participación en el poder legislativo estatal y federal, como diputado local y como Senador de la República. Es más, si se actúa con meticulosidad, hasta los rebasa curricularmente.

En el caso de Morena, la cosa es totalmente distinta: la persona que ha elegido Andrés Manuel López Obrador para que sea su candidato al Gobierno de Veracruz solo puede ostentar experiencia docente y un paso demasiado raudo por le Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, que dejará –al menos provisionalmente- para venir a hacer su segunda campaña en menos de un año.

En efecto, Cuitláhuac García Jiménez acaba de ganar en 2015 la diputación federal por Xalapa. Su extraña victoria puede tener varias lecturas, ninguna de ellas, sin embargo, se refiere a su popularidad y arrastre entre los ciudadanos. Gran parte de su victoria (que buscará repetir en una elección estatal) se debe más a la fuerza de Morena, arrebatada a la que le ha dado tantos triunfos al PRD, y a la fuerte campaña de sectores priistas para evitar que ganara Elizabeth Morales.

La tercera es Daniela Griego Ceballos, absolutamente desconocida fuera del ámbito del PT. Al presentarla en Facebook, Francisco Carmona prácticamente lo reconoce: “Pronto sabrán más de ella, su nombre es [Daniela Griego Ceballos] y es una ciudadana invitada a representarnos como Candidata a la Gubernatura del estado de Veracruz”.

Si bien define a la socióloga por la Universidad Veracruzana como “una gran compañera de lucha social, con preparación sobrada como para conocer y tener propuestas viables para solucionar, combatir y lograr con éxito el anhelado estatus de vida que todo el pueblo veracruzano desea”.

Si las cosas siguen como hemos visto, tendremos cinco candidatos de partido y coalición, a los que se sumarán uno o más candidatos independientes. En este último departamento, el más seguro que logre su registro es Gerardo Buganza Salmerón, habida cuenta de las dificultades que enfrentan para reunir el número de firmas exigido por la ley local electoral tanto Juan Bueno Torio como Elías Miguel Moreno Brizuela.

Pese a ello, la papeleta electoral estará muy compleja, porque no solo estarán las alianzas (dos, en este caso), sino además todos los partidos políticos, nacionales y estatales, así como los candidatos independientes que logren saltar las barreras impuestas por la ley electoral duartista.

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¿La alternancia política está cerca en Veracruz?

¿La alternancia política está cerca en Veracruz?

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] Veracruz es uno de los nueve estados del país que siempre han sido gobernados por el PRI y es uno de los que más cerca se encuentran de vivir la alternancia política si, como todo mundo percibe, la alianza PAN-PRD (que este domingo se registra ante el órgano electoral local) logra condensar en su discurso la enorme inconformidad de la población ante los graves problemas de inseguridad, corrupción e impunidad que se han radicalizado en los últimos 10 años.

Cerca de 36 millones de mexicanos no han tenido la oportunidad de calibrar de qué manera podrían beneficiarle o afectarle gobiernos estatales en manos de otro partido político, porque desde 1929 han sido detentados por el Partido Revolucionario Institucional. Tales estados son  Campeche, Coahuila, Colima, Durango, Hidalgo, Estado de México, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz.

Aunque en los comicios intermedios de 2015, cuando se renovó la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, la alianza de la derecha con la izquierda fue dinamitada por los dirigentes de esta última, gracias a negociaciones que les permitieron recibir pingües cantidades del Gobierno del Estado, para la elección de Gobernador y Diputados Locales todo parece indicar que no hay posibilidades de echarla para atrás, pese a algunas maniobras legales en el seno del Tribunal Electoral, que estaría interponiendo algunos recursos por supuestas faltas a la verdad por parte del PAN.

Esta alianza PAN-PRD, construida en torno a la figura del diputado federal Miguel Ángel Yunes Linares, quien ya fue candidato a Gobernador en la pasada contienda, es la que mejores oportunidades tiene de derrotar a un PRI dividido y confrontado, cuyo candidato deberá luchar contra la opinión de que dará continuidad a las prácticas de corrupción, imposición e impunidad que los veracruzanos identifican con los dos últimos gobiernos, encabezados por Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa.

A la alianza, denominada inteligentemente “Unidos para rescatar Veracruz”, le puede ser relativamente fácil encaminar el enojo de los veracruzanos, afectados por la inseguridad, la carencia de obras, el recorte silencioso de los presupuestos de todas las dependencias estatales, la cancelación de programas sociales, la afectación de miles de burócratas que han visto recortados sus salarios o han sido despedidos, la dilación grosera en el pago a pensionados y jubilados,  el criminal bloqueo en el flujo de recursos a la Universidad Veracruzana y el recorte aprobado a su presupuesto por parte de un Congreso servil.

Son muchas las causas que pudieran esgrimir los votantes a la hora de decidir sus sufragios el próximo domingo 5 de junio a favor de esta alianza, que cuenta con las mayores posibilidades de lograr el triunfo y hacer a un lado al PRI. Mucho deberá trabajar Héctor Yunes Landa, el abanderado priista, para convencer a la mayoría de los votantes de que aun siendo del PRI puede mejorar las cosas en la administración pública.

Desgraciadamente, no es solo la actuación pública de los priistas en el poder la que pondrá las cosas muy difíciles al PRI y su candidato.

Los saldos negativos

Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), tanto en materia de pobreza como de delitos, los nueve estados gobernador ad perpetuam por el PRI son los que ofrecen los peores escenarios, particularmente de 2008 a la fecha.

Mientras que en 2008, el 50.7 por ciento de los veracruzanos se encontraban en pobreza,  cuando la media nacional era de 44.2 por ciento, dos años después (en 2010) se había alcanzado el 57.6 por ciento y, aunque en 2012, el índice bajó a 52.6, para 2014 este indicador marcaba que el 58 por ciento (casi dos tercios) de la población se encontraba en condiciones de pobreza y pobreza extrema, mientras el índice nacional se había colocado en 46.2 por ciento, casi 12 puntos debajo de lo que ocurría en Veracruz.

De hecho, nuestra entidad es la que más profundamente ha hecho caer a su población a la condición de pobreza, seguido de los estados de Hidalgo (54.3 por ciento, aunque con una baja de casi 2 por ciento respecto a 2008) y de México (49.6 por ciento, un índice que significa un crecimiento de la población en pobreza de casi 6 por ciento respecto a 2008). Veracruz, en el mismo periodo, observó un crecimiento en el número de podres de casi 8 por ciento.

En cuanto a la violencia, Veracruz vivió en el periodo de 2008 a 2015 un incremento del 270 por ciento en el número de homicidios, al pasar de 1 mil 316 a 4 mil 870. Ya hemos visto que durante los primeros cinco años de la actual administración se han denunciado 501 secuestros y que, si bien de 2014 (año en que se vivió la peor ola en la comisión del delito, con 144 casos) a 2015 (en que se denunciaron 97 casos) se registra una baja de más del 32 por ciento, lo cierto es que de todas maneras la última cifra significa un aumento de 50 por ciento respecto a 2011.

Todos estos datos, más los que se perciben cotidianamente, que han impedido avanzar en el desarrollo del estado, que han permitido la destrucción paulatina de todas las carreteras de la entidad y mantienen en una cota de entre 0 y 1 por ciento el crecimiento económico, pueden ser herramientas valiosas para incentivar el voto útil para la alianza PAN-PRD.

Sin embargo, la alianza deberá bregar en contra de partidos de izquierda, en particular Morena, que la considera una alianza contra natura, que buscará atraer el voto del ciudadano identificado con la izquierda para el que la opción que le ofrecerá el PRD no llena precisamente sus expectativas. Ya ha dicho Andrés Manuel López Obrador que el candidato a Gobernador de su partido será Cuitláhuac García Jiménez, quien en la elección federal pasada dio el timbrazo al ganar con mucho el distrito de Xalapa.

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En la cima, la batalla de los Yunes

En la cima, la batalla de los Yunes

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] El de esta semana, fue un lunes de los Yunes. Del priista y del panista, primos y adversarios.

Héctor fue a la sede estatal del PRI a registrarse como precandidato único a Gobernador del Estado, en un acto plagado de errores logísticos que acusan la próxima salida de quien está como dirigente estatal de ese partido, desinteresado en respaldar liturgias para las que se soñaba protagonista.

Miguel Ángel estuvo en la sede nacional del PAN, donde se aprobó plenamente la alianza con el PRD rumbo a los comicios del 5 de junio próximo, y para la que es el candidato natural, si bien no se han completado todos los trámites que dictarán los documentos que establezcan las reglas de coparticipación electoral.

Uno y otro se han convertido ya en los protagonistas principales de la próxima contienda.

Héctor Yunes Landa ha empezado a tirar candela, ungido este martes oficialmente como el precandidato único, el de unidad, tras los escarceos de Jorge Carvallo Delfín que amenazaba con registrarse también y con ello romper la hipótesis del consenso. Una jugada propia de los priistas para negociar posiciones.

Por su parte, no bien hubo acuerdo en la Comisión Política Nacional panista, Miguel Ángel Yunes Linares se lanzó con un vídeo para postular el cambio en la entidad. “Compartimos un sueño, el sueño de tener un Veracruz libre,  un Veracruz sin violencia, un Veracruz justo, un Veracruz con igualdad de oportunidades para todos”. Un sueño, dice, que está muy cerca.

Va a ser interesante analizar el contenido de sus mensajes.

Los ciudadanos requerirán posturas precisas sobre lo que cada uno de los candidatos (no solo ellos, también Armando Méndez de la Luz, de Movimiento Ciudadano, y Cuitláhuac García Jiménez, de Morena) propondrá para corregir el rumbo de una entidad que prácticamente se encuentra en cero desarrollo y con graves problemas financieros y de seguridad pública.

Castigo a los corruptos, la propuesta de Miguel Ángel

El de Miguel Ángel es un discurso frontal; tratará de atraer en su favor el profundo malestar de los veracruzanos por los hechos de corrupción del actual gobierno, la impunidad ante la creciente violencia y castigar a quienes pudieron incurrir en actos ilícitos en el manejo de los recursos públicos. Esto le ha dado muy buenos puntos, al grado de que en noviembre estaba a punto de alcanzar en las encuestas al puntero Héctor Yunes. Por eso, en su comunicado del lunes, señala:

“Ha llegado el momento de hacer que rindan cuentas, se sancione y devuelvan lo robado quienes nos llevaron a la crisis brutal que enfrentamos, y es obvio que no será un compañero de su partido el que lo haga, atado por el sistema y por los compromisos adquiridos, impedido incluso para hablar de la situación que lastima a los veracruzanos, obligado a guardar silencio.

 “Ha llegado el momento también de recuperar la seguridad, de romper los vínculos entre gobierno y delincuencia organizada, de llevar a los tribunales a los culpables directos y también a los mandos que entregaron nuestras corporaciones de seguridad a las bandas delictivas.

“Ha llegado también el momento de acreditar que un buen gobierno es aquel que transparenta la aplicación de los recursos, que se somete al escrutinio de los ciudadanos, que no engaña, que no oculta.”

Y ese será la tónica del discurso del que se prefigura como seguro candidato de la alianza PAN-PRD. Y es que la corrupción y la inseguridad ahogan a todos, molestan a todos, y él trata no solo de jalar a las huestes de los partidos coaligados sino también a los de otros partidos y a los apartidistas.

Con el tiempo, Miguel Ángel Yunes Linares deberá añadir a la propuesta electoral bipartidista ideas de cómo, en dos años, no solo enjuiciará a quienes se hayan ido cabezones con el dinero público, sino además qué hará para que este estado se recupere en materia de finanzas públicas, desarrollo y seguridad pública.

Por lo pronto, iniciará su campaña con una muy buena porción de las preferencias electorales.

Vamos a limpiar las calles y… la casa: Héctor

Héctor Yunes Landa habla de renovación de Veracruz y también de cambio: “Vamos a cambiar a Veracruz para que tenga brillo y recupere su color”, dijo en su registro como precandidato único este lunes, acompañado de un equipo muy fuerte de colaboradores, especialmente Amadeo Flores Espinosa y Jorge Moreno Salinas, que tienen una dilatada experiencia partidista.

“Vamos a hacer justicia. Vamos a  limpiar las calles y vamos a limpiar la casa. Hay mucho por hacer. Por eso no hay tiempo que perder. Estoy listo. Aspiro a ser un gobernador honesto, cercano, sensible. No voltearé la mirada al dolor de las personas”.

Con esas palabras, Héctor Yunes Landa se ha impuesto la tarea de sanear la imagen de la administración pública y ha puesto un pie en el cuello de quienes han corrompido hasta la médula el quehacer público, poniendo en grave riesgo la seguridad y el sustento de los veracruzanos.

Para responder a su primo blanquiazul, que lo señaló como imposibilitado para actuar contra quienes dentro de su propio partido han quebrantado la confianza ciudadana, por estar “atado por el sistema y por los compromisos adquiridos”, Héctor señala:

“No me conformaré con la realidad que vivimos. No negaré la realidad, sea buena o sea mala. Seré lo que siempre he sido: un veracruzano crítico, un veracruzano libre”.

Y añade: “No me tiembla la mano. Pero tampoco  me mueve el odio. Estoy listo y estoy limpio. No tengo en mi pasado hechos que me avergüencen. Víctimas que me señalen. Riquezas que empañen el nombre que voy a  heredar a mis hijos.

Sin mencionarlos abiertamente, Héctor se refirió tanto a los de su partido como a los de enfrente, en particular a su primo Miguel Ángel: “Soy un veracruzano leal, honesto y carezco de cuestionamientos sobre mi decencia, soy hombre de familia por la que  incluso peleo, a la [que] nunca agredo aunque excepcionalmente no me sienta bien correspondido. Doy resultados. Sé cómo resolver las dificultades. Sé que Veracruz es más grande que sus problemas y su esperanza más ancha que sus aflicciones.”

Fue un discurso breve, brevísimo para las costumbres priistas, pero muy intenso en términos de las definiciones. Y dio candela a diestra y siniestra, aunque todos esperarían un discurso más rudo y más frontal. A quienes dirigió sus sutiles misiles debieron recibirlos: ni lo mueve el odio, pero no le tiembla la mano.

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¿La izquierda en Veracruz está en quiebra?

¿La izquierda en Veracruz está en quiebra?

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] Desde que en su primera elección como candidato presidencial en 2006, Andrés Manuel López Obrador se percató del desdén con que los dirigentes del Partido de la Revolución Democrática en Veracruz lo dejaron solo, la izquierda jarocha vive una etapa de descomposición y corrupción que se ha profundizado en la última década.

En plena euforia ciudadana que vio en López Obrador la oportunidad para establecer un gobierno federal que combatiera realmente la corrupción, la entrega de los bienes nacionales a particulares locales y extranjeros y la creciente violencia que se apoderaba de calles y caminos, el PRD veracruzano no quiso siquiera de presentar recursos de inconformidad ante los órganos electorales que hubieran permitido anular la elección, manchada por el fraude instrumentado por el PAN en el ámbito nacional, y apoyado por el PRI en estados como el nuestro.

Como reportero me tocó observar cómo los ciudadanos en Xalapa y en varias partes del estado acudían a los módulos instalados en plazas públicas por el PRD para entregar fotografías de las actas electorales, para confrontarlas con las que, maquilladas, se entregaban a las comisiones electorales, y ni siquiera eran recibidas por dirigentes perredistas comprados por el gobierno de Fidel Herrera Beltrán.

El exgobernador, a través de un operador político dotado de dinero como Érick Lagos Hernández, imponía dirigentes de la talla de Sergio Rodríguez Cortés, antiguo empleado del gobierno estatal, y quebraba dirigencias para imponer a otros miembros de la mafia como Rogelio Franco Castán, actual dirigente estatal.

La última jugada realizada por el gobierno priista fue, con Javier Duarte, en los comicios federales intermedios de 2015 para la renovación de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, cuando se echó por los suelos el primer intento por fraguar una alianza del PRD con el PAN que hubiera significado una dura derrota para el PRI, en momentos en que el presidente Enrique Peña Nieto necesitaba una diputación afín para aterrizar, en leyes secundarias, las reformas constitucionales.

¿Qué pasó de un año al otro para que los dirigentes perredistas se hubieran empecinado en una alianza con el PAN para acudir a las elecciones de Gobernador del Estado en 2016? Es muy posible que los antiguos aliados priistas no hubieran encontrado eco a sus desmedidas peticiones económicas, vistos los graves hoyos financieros sufridos por el gobierno duartista, y que en cambio, hubieran encontrado condiciones favorables para que un candidato común, en este caso Miguel Ángel Yunes Linares, les permitiera, por la vía electoral, tener acceso directo a las arcas estatales.

Como quiera que ya hay acuerdo de la dirigencia nacional perredista para ir a los comicios del 5 de junio en coalición con el PAN, y que más del 50 por ciento de las candidaturas para las diputaciones locales les serían otorgadas, lo que le espera al PRD es una verdadera catástrofe.

En primera, porque muy difícilmente lograrán que sus candidatos de coalición obtengan el triunfo ante la fuerte competencia electoral que se avecina, y a que muy difícilmente contarán con el respaldo de los grupos panistas locales que verán como una afrenta apoyar a personajes a los que han combatido desde hace mucho tiempo y que ahora les quitarán la posibilidad de acudir a las urnas con líderes blanquiazules de mayor peso político en los diferentes distritos.

En segunda, porque miles de perredistas preferirán apoyar a los candidatos (tanto a Gobernador como al Congreso) que postule Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que hoy por hoy es el que ha retomado el pendón de la izquierda, o respaldarán candidaturas más sólidas y más identificadas con la izquierda, como la que ayer planteó Movimiento Ciudadano con el exalcalde xalapeño y exsenador de la República Armando Méndez de la Luz, quien ha comenzado su precampaña con muchos bríos personales aunque con un partido debilitado en la entidad, pese a haber sido fundado por veracruzanos.

Visto lo que ha hecho el PRD, que representaba al sector más crítico hasta antes del nacimiento de Morena, la izquierda parece vivir una quiebra, aunque más de principios ideológicos que en lo económico.

¿Armando Méndez dará Luz?

Aunque en Jalisco ha logrado sus mejores victorias, al gobernar hoy la zona metropolitana de Guadalajara, con alcaldes en la Perla Tapatía y en los municipios conurbados de Zapopan y Tlaquepaque, el Movimiento Ciudadano tendrá que venir con todo a Veracruz, porque a su dirigente nacional, el exgobernador Dante Delgado Rannauro, todavía le queda en la memoria los años que pasó en el penal de Pacho Viejo, gracias al entonces Secretario General de Gobierno de Patricio Chirinos Calero, Miguel Ángel Yunes Linares, hoy precandidato de la alianza PAN-PRD.

Sin posibilidad de una alianza con el PRD, y desdeñado por su antiguo compañero de batallas, Andrés Manuel López Obrador, quien ha decidido ir solo con Morena a todas las citas electorales, Movimiento Ciudadano enfrentará solo el compromiso político de este año, en que se elige gobernador para dos años.

Lo hará con un xalapeño de cepa, Armando Méndez de la Luz, quien ya ha probado las mieles de los poderes ejecutivo (fue alcalde de Xalapa, Secretario de Desarrollo Económico con el gobernador Fernando Gutiérrez Barrios y Subsecretario de Gobernación) y legislativo (como Senador de la República y Diputado local), y cuya trayectoria política ha sido limpia, sin acusaciones de corrupción.

Armando Méndez de la Luz deberá meter el acelerador una vez que logre su nominación y empiecen las campañas; debe aceitar a un partido que ha estado un poco herrumbroso, pero que cuenta con buenos cuadros políticos, y debe crear un discurso que llame la atención de la gente.

Porque, pese a las alianzas, habrá sobreoferta: Héctor y Miguel Ángel Yunes (ya considerados como los punteros), Cuitláhuac García (que le buscará quitar el estandarte de la izquierda), los independientes Juan Bueno Torio, Gerardo Buganza Salmerón y Elías Manuel Moreno Brizuela. Por ahí se dice que el exdirector de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento, Francisco Antonio Valencia García, una vez fracasado su intento de romper la alianza del PRD con el PAN, apoyado por los gobernadores de Veracruz y Michoacán, iría por el alicaído Partido del Trabajo, aunque Héctor Yunes sostiene pláticas con la dirigencia nacional de este partido para que se una a su candidatura.

Ayer, al registrarse como precandidato del MC a la gubernatura, Méndez de la Luz dijo que aceptó defender el naranja de su partido en la próxima contienda para lograr la gubernatura y evitar que Veracruz se desmorone y se derrumbe. “ La agenda de gobierno que vamos a construir en los próximos días no responderá a los intereses de ningún partido o grupo de poder, será producto de una amplia consulta popular que haremos a lo largo y ancho del Estado.”

Señaló que 4.6 millones de veracruzanos se encuentran en situación de pobreza (60.3% del total de la población, cifra que resulta superior a la de los estados de Puebla, Chiapas y Oaxaca) y que la violencia está creciendo todos los días, por lo que “estamos ante un gobierno que ha fracasado política y económicamente”.

Se comprometió a combatir el binomio corrupción-impunidad, “porque de ello depende que los veracruzanos que en este momento sufren la frustración de sentirse como generaciones históricamente perdidas, puedan recuperar no solo la esperanza sino también la confianza en un futuro que hoy luce sumamente incierto”.

Lo cierto es que veremos una contienda electoral sumamente intensa.

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La alianza PAN-PRD descubre las pasiones

La alianza PAN-PRD descubre las pasiones

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] No parece que el periodismo veracruzano pueda en el corto plazo congeniar con la mesura y la imparcialidad. Como en todos los aspectos de la vida, el periodismo del jarocho, el de análisis, se regodea en las cálidas aguas de la pasión política, y la aprobación por parte del PRD nacional de su alianza con el PAN en Veracruz para la elección de Gobernador ha puesto a todos con la piel chinita, el discurso fatalista y la denostación o el elogio desmedidos. Los veracruzanos somos así, aunque es una monserga descubrir más adhesiones o repudios que opiniones.

Que el berrinche hecho por Agustín Basave, presidente nacional del PRD, para que le aprobaran la alianza con el PAN en Oaxaca y Veracruz, tuvo el efecto que buscaba aún si fue en la madrugada del martes en la Ciudad de México, es algo que alegrará sin duda la contienda electoral del próximo 5 de junio. No acudirá a la cita con las urnas un PRI armado hasta los dientes para darle en la madre al PAN y al PRD separados, sino vigilado y balanceado por una alianza de los dos partidos opositores que se han propuesto inaugurar la alternancia política en el corral veracruzano.

¿Podrán lograrlo? Eso es algo que deberá verse en el transcurso de los días. Ni el PRI ganará pese a su sobrada petulancia, ni la alianza de la izquierda con la derecha tiene el futuro comprado, así salgan muchas voces a invocar el hartazgo de la población por los últimos dos gobernadores del PRI como una segura avalancha de votos a favor de una opción que, por cierto, tiene ancladas sus raíces en el PRI más autoritario y antidemocrático, pese a que ahora sea retomado por los eternos enemigos del priismo.

En anterior publicación aventuré la hipótesis de que, en caso de que no se diera la alianza que postularía a Miguel Ángel Yunes Linares como el candidato del PAN y el PRD, la opción priista habría podido decantarse por Alberto Silva Ramos, a petición de Javier Duarte de Ochoa, pero que la opción contraria, la que la madrugada del martes se consolidó, obligaría a lanzar al ruedo (como fue) al senador Héctor Yunes Landa, apoyado por su colega Francisco José Yunes Zorrilla y (en operación Sálvese quien pueda) por toda la Fidelidad completita, desde Fidel y Duarte hasta los cachorros fieles, porque un posible triunfo de Miguel Ángel casi seguramente los sacaría de la comodidad de sus curules y oficinas para arrojarlos a los fríos escenarios de los tribunales.

Y es que no solo se ha jugado a malograr la alianza (que todavía puede que tropiece por minucias legaloides que pueden invocar los priistas a través de sus agentes en el interior del PAN y del PRD), sino también a atomizar el voto mediante el fortalecimiento de las candidaturas independientes, ninguna de las cuales tiene la mínima posibilidad de triunfo pero sí de hacer desperdiciar cientos y acaso miles de votos que podrían derivarse a las cuatro opciones partidistas y aliancistas que tendrán las boletas electorales el 5 de junio.

En efecto, Gerardo Buganza Salmerón y Juan Bueno Torio, en caso de lograr su registro, atraerán el voto tanto de quienes desde el PAN abominan de la alianza con el PRD como de aquellos que hace tiempo ven en Miguel Ángel Yunes Linares un riesgo insalvable de arrebatarles su partido, mientras que el otro candidato independiente, Elías Manuel Moreno Brizuela, podría atraer, si bien no en mucha cantidad, los votos de perredistas que tienen fresca en la memoria los actos autoritarios y represivos que Yunes Linares ordenó desde la Secretaría General de Gobierno durante el gobierno de Patricio Chirinos. Y digo que no en mucha cantidad, porque el voto de la izquierda desde el PRD más bien se orientará al Movimiento Regeneración Nacional (Morena).