La violencia está golpeando a Veracruz

La violencia está golpeando a Veracruz

La escalada de ejecuciones en Veracruz está creciendo descontroladamente sin que ninguna acción parezca tener un efecto inhibitorio. Por el contrario, los escasos golpes dados por las autoridades a secuestradores, bandas dedicadas al robo de combustible y jefes regionales de los cárteles han avivado la violencia, que ya supera las cotas observadas en 2011, con los primeros meses del gobierno de Javier Duarte.

Si el mes de mayo es considerado ya como el más fatídico para México, el de junio será aún más grave por la alta contribución de Veracruz en número de homicidios dolosos, un delito por el que llegamos al nivel de las tragedias bíblicas con el ejecución a balazos de cuatro niños menores de 6 años, junto con sus padres, en Coatzacoalcos, y las del Comisionado de la Policía Federal, Camilo Castagné Velasco, junto con el comandante Puma, un elemento que ya había sido amenazado por uno  de los cárteles, en Cardel.

Mayo sangriento en el país

Según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en mayo el país resintió la cifra más alta jamás vista de homicidios dolosos con 2 mil 186 carpetas de investigación por ese delito; los estados que más contribuyeron a ese incremento fueron: Guerrero (216 homicidios dolosos), Estado de México (195), Baja California (185), Sinaloa (154), Chihuahua (140) y Veracruz (137).

El inicio de gobierno con mayor violencia

En el solar jarocho, en lo que va del presente gobierno (diciembre de 2016 a mayo de 2017) se han registrado 757 homicidios dolosos, con un promedio de 126 ejecuciones al mes.

Estos resultados son mucho más altos que los registrados en el mismo periodo del gobierno de Javier Duarte de Ochoa (diciembre de 2010 a mayo de 2011), cuando se desataron las luchas entre las bandas criminales e, incluso, se dieron varios asesinatos de periodistas: en ese lapso se registraron 327 homicidios dolosos, un promedio de 54.5 ejecuciones al mes.

Junio podría ser más violento en Veracruz

1498495846Todo parece indicar que las dos últimas semanas quedarán en la historia como las más sangrientas. Al menos en dos días de la semana pasada se pudieron numerar más de 30 homicidios dolosos, la mayoría realizados por las bandas criminales, en una guerra que no solo parece basarse en la lucha entre las diferentes mafias, sino de estas con el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, quien todo parece indicar que no ha buscado acuerdos con los grupos criminales.

Ni esperanzas de que las cosas mejoren

¿Es culpable el gobernador Yunes de este incremento en el número de crímenes sangrientos, la mayoría aderezados con tortura previa y desmembramiento de los cuerpos? ¿Debe su gobierno pactar con las bandas criminales como lo están proponiendo siniestros personajes, para lograr una aparente cordura de los criminales a la hora de extorsionar, robar, secuestrar y asesinar? ¿Es un problema de Veracruz o es producto de una escalada generalizada en el país?

Por supuesto, la violencia no solo puede atribuirse a la falta de preparación de los cuerpos policiacos locales, varios de cuyos jefes y elementos de tropa han mantenido relaciones de colaboración (voluntaria o forzada) con los grupos criminales en las diferentes zonas del estado; tampoco puede ser todo culpa del titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marié, quien por cierto carece de la experiencia que un caso de extrema violencia como el que padecemos merece.

Pero no podemos soslayar que ambas circunstancias colaboran en que la situación no disminuya.

Combatimos con armas ajenas

Para nadie es un secreto que el actual gobierno ha preferido invocar el apoyo de las fuerzas federales para enfrentar a un mayor número de bandas criminales que han decidido pelearse nuestro territorio.

Lo ha hecho en demérito de formar elementos propios, con mayores capacidades tácticas, mejor armamento y un mayor conocimiento del terreno que pisan. Los elementos federales se pasean por varios sitios, pero difícilmente pueden golpear a la delincuencia si no hay un trabajo de inteligencia.

Gobierno federal está perdiendo la guerra

Pero el problema es nacional. El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha mostrado una clara ineficiencia para enfrentar a una especie de Estado paralelo como el que construyen los cárteles mexicanos.

El país se ha convertido en uno de los principales campos de producción de estupefacientes, particularmente de cocaína, goma de opio y anfetaminas, luego de los duros golpes contra los cárteles colombianos y las dificultades que enfrentan los productores de opio en Afganistán.

Tras Afganistán y Myanmar, México es el tercer lugar mundial en producción de amapola (en Guerrero, la batalla por mantener este negocio es el que lo ha convertido en el principal generador de homicidios dolosos), y el mayor negocio es la producción y trasiego de drogas de diseño.

Solo es cuestión de echarle un ojo a los datos oficiales (que siempre serán parciales por las cifras negras), para darse cuenta de lo grave de la situación nacional, que también afecta a Veracruz.

Impunidad e ineficacia profundizan inseguridad

El saldo oficial en lo que va de 2017 es de 9 mil 916 homicidios dolosos en México, lo que es también un récord.

En el mismo periodo de 2011, hasta ahora el año más violento del que se tenía registro,  se habían registrado 9 mil 466 carpetas por el mismo delito. Ello significa que este año el nivel de violencia se encuentra casi 5 % por encima de 2011, el año con más homicidios registrados.

No hay capacidad para bajar delincuencia

Con una policía estatal que ha debido adelgazar por el despido de cientos de elementos, sea porque no pasaron los exámenes de confiabilidad o porque fueron pillados en actos delictivos, y la invocación de cuerpos policíacos federales, que han mostrado su nulidad para contener el crimen organizado en el país, las esperanzas de que las cosas mejoren en Veracruz ya podemos darlas por perdidas.

¿Qué nos toca por hacer a los veracruzanos? Por supuesto, seguir exigiendo al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares que mejore la actuación policiaca contra las bandas criminales; que se exija un mayor auxilio del gobierno federal para esta tarea y resgradarnos para evitar ser parte de las estadísticas criminales.

           

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com | Facebook | Twitter: @AlvaroBelinA | Google+ | Linkedin | Instagram | Formato Siete

Anuncios

Sin políticas públicas, economía de Veracruz cae en picada

Sin políticas públicas, economía de Veracruz cae en picada

Solo superado por Campeche y Tabasco, Veracruz mostró, en el tercer trimestre de 2016 (según los datos más recientes), la caída más estrepitosa en su crecimiento económico, producto de un sexenio fatídico, con un gobierno que se llevó hasta las toallas.

Y parece que se mantendrá la tendencia en los próximos dos años, porque el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares no muestra políticas públicas que se orienten a reactivar la economía.

Solo cinco estados ganaron la luz roja del Semáforo Económico elaborado por la organización México, ¿Cómo Vamos?, con base en el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En el tercer trimestre, comparado con el mismo periodo de 2015, Veracruz experimentó un decrecimiento de -4.1 por ciento, solo superado por Campeche, que tuvo una caída de -8.2 por ciento (más profunda que sus números anteriores que promediaban 7 puntos negativos) y Tabasco, que mostró -7.4 por ciento. La lista la completan Zacatecas (-2.2 %) y Tamaulipas (-0.6 %).

uno

El enorme endeudamiento legado al minigobierno de Miguel Ángel Yunes Linares (calculado oficialmente en 42 mil millones de pesos), sumado al saqueo demencial de los recursos públicos por parte del prófugo Javier Duarte y sus cómplices, todavía en libertad, hacen prever, uno, que el resultado en el cuarto trimestre de 2016 y, dos, prácticamente los de este año, seguirán profundizando la brecha ante estados que han logrado puntear, como Quintana Roo, que tuvo un crecimiento de 9.6 por ciento gracias al turismo; Aguascalientes (5.7 %), Querétaro (5.7 %) y Guanajuato (5.2 %).

Pese a ubicarse en la zona del sureste, considerada la más depauperada del país, Veracruz mostró los efectos desastrosos de 12 años de saqueo, lo que lo dejó comparativamente en condiciones más negativas que otros estados como Chiapas y Guerrero, cuyo crecimiento promedio durante los últimos 5 años ha sido de 0.5 % y 1.6 % anual, respectivamente.

La caída podría pronunciarse

Un decrecimiento similar logró Veracruz un año antes, en el segundo trimestre de 2015 respecto al mismo periodo de 2014. En ese periodo la caída fue mayor, de -4.7 por ciento.

En aquella medición, dada a conocer por el mismo organismo, Campeche, Veracruz y Tabasco, donde la producción de minería petrolera es fundamental en la actividad económica, decrecieron en 5.8 %, 4.7 % y 4 % anual respectivamente”.

Eso nos ubica en una tendencia de decrecimiento que muy posiblemente no se revierta con los dos años de un gobierno que ha olvidado las políticas públicas para trabajar sobre temas concretos, muchos de ellos señalados por la agenda política, que no han permitido una estrategia de recuperación económica.

Hasta el momento, la mayoría de los anuncios de obras y programas hechos por el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares han tenido como principal componente la inversión federal, la más reciente, realizada por  David Penchyna, director general del Infonavit, quien el martes anunció la posible colocación de 18 mil créditos en el estado de Veracruz durante este año, lo que llegaría a generar más de 80 mil empleos, gracias a una derrama económica del gobierno federal por más de 7 mil 500 millones de pesos.

De entrada, ni siquiera el turismo ha sido la tablita salvadora de principio de año para un estado ayuno de circulante. Ni la Fiesta de la Candelaria ni el Carnaval de Veracruz han contado con un céntimo proveniente de las arcas estatales, y ni siquiera ha habido acciones para su promoción, ya no digamos en medios nacionales. Ni en Radio Televisión de Veracruz (RTV) se ha invitado por lo menos al turismo local a acudir a estas festividades, tradicionalmente generadoras de divisas para los negocios locales.

Ante la ola de críticas de los prestadores de servicios turísticos, como hoteleros y restauranteros que ven cómo pasan sus mejores fechas sin que el gobierno estatal les lance una soga para salir del pozo, este miércoles ha salido el titular de la Secturc, Leopoldo Domínguez Armengual, para hablar del evento que sigue, en marzo, la Cumbre Tajín, y ha dicho que el gobierno se hará responsable de la logística.

Desconocedor del tamaño que había tomado este festival (corrupción de por medio por parte de familiares de Karime Macías de Duarte), ha asegurado que los turistas (si vienen, porque no se ve que haya difusión) tendrán el mejor espectáculo al que podrían aspirar pues estarán en posibilidad de conocer la zona arqueológica de El Tajín, la Casa de las Artes y los Voladores de Papantla, que tiene reconocimiento de la Unesco, algo que pueden hacer en cualquier fecha del año. Y remata que no hace falta que se presente un programa de artistas internacionales para amenizar la Cumbre.

En fin, que el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares en algún momento tendrá tiempo para pensar en estos temas económicos y saldrá a anunciar algo, por lo pronto todo parece perdido en la nebulosa inacción de su gobierno.

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com | www.alvarobelin.com | Twitter:  AlvaroBelinA | Facebook | Google+ | Linkedin | Instagram |

Historial de columnas

 

Perdemos la lucha contra la violencia en Veracruz

Perdemos la lucha contra la violencia en Veracruz

[HORA LIBRE | Álvaro Belin Andrade] Todo parece indicar que el gobierno veracruzano ha claudicado ante el crimen (organizado y del orden común) y que los pobladores estamos nuevamente a merced de los delincuentes.

Durante los primeros días del año, los crímenes de alto impacto se han desatado por toda la entidad. Los asesinatos, ajustes de cuenta, robos violentos, extorsiones, levantones y secuestros se han incrementado de tal manera que en todos lados los veracruzanos buscan fórmulas para proteger la vida y el patrimonio, desgraciadamente sin mucho éxito.

Por añadidura, a esa ola de violencia hace tiempo que se han unido elementos de una policía estatal a la que se le han invertido miles de millones de pesos para capacitación, armamento, vehículos y fornituras que, por inoperancia de los altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública, hoy utilizan contra la población inerme, sea en alianza con el crimen organizado u operando como tal sin que nadie les ponga freno.

Y los ejemplos abundan. El reciente reportaje divulgado por Televisa en el programa Punto de Partida, de la periodista Denise Maerker, señala que el caso de los cinco jóvenes desaparecidos en Tierra Blanca solo constituye el hecho más divulgado de los cientos que han sucedido en la entidad a manos de la Policía Estatal.

Cientos de familias siguen demandando al Gobierno estatal, a la Fiscalía General del Estado, que se investigue y se localice a tantos veracruzanos levantados en vehículos de la policía estatal, cuyo paradero se desconoce, como si hubieran sido tragados por la tierra.

En el reportaje elaborado por los periodistas Raymundo Pérez Arellano y Marco Tinoco, encargados de la investigación, se habla de otros casos cuyo denominador común es la participación de la Policía Estatal en las desapariciones forzadas desde 2012 en Cardel, Úrsulo Galván (8 policías municipales), Potrero Nuevo, municipio de Atoyac (17 personas), Puerto de Veracruz (8 jóvenes) y Córdoba (1 persona).

Otro denominador común es Marcos Conde Hernández, delegado de la Policía Estatal en Tierra Blanca, quien estuvo en las comandancias policiacas en la mayoría de los sitios en que ocurrieron estas desapariciones. Este elemento era parte de la Policía Intermunicipal Veracruz-Boca del Río, desaparecida por el gobernador Javier Duarte por estar vinculada con el crimen organizado. Sin embargo, Marcos Conde posteriormente fue recontratado y tuvo ascensos hasta convertirse en delegado policiaco, justo en los sitios en que sembró el terror y dejó familias sumidas en el dolor y la incertidumbre, como en el reciente caso de Tierra Blanca.

Según datos de organizaciones civiles, el 34 por ciento de los policías estatales no aprobó los exámenes de control y confianza, aunque las autoridades estatales señalen que todos lo presentaron.

En este periodo de terror que se vive en Veracruz, organizaciones ciudadanas han denunciado que en lo que va del gobierno de Javier Duarte se ha hecho caso omiso al crecimiento en la desaparición de mujeres que, según datos comparativos, ha crecido en más de 5000 por ciento, al pasar de 36 a 1,647 mujeres de las que no se sabe nada, sin que se haya podido activar una alerta de género y, en cambio, se haya aprobado al vapor en un Congreso local impúdico una reforma cuya materialización criminalizaría a las mujeres en caso de aborto.

Si nos atenemos a los datos que ofrece el Sistema Nacional de Seguridad Pública, la tarea del Fiscal General del Estado, Luis Ángel Bravo Contreras, ha sido la de esconder lo más posible los casos denunciados, para aparentar que en los últimos dos años (2014 y 2015) las cifras han disminuido, lo que no tiene concordancia con los datos que arrojan tanto las redes sociales como los medios informativos.

En las últimas dos semanas, además del caso de los cinco jóvenes desaparecidos en Tierra Blanca por la policía estatal el pasado 11 de enero (que no han sido localizados pese a que ya se detuvo a los culpables), han aparecido fosas clandestinas, cuerpos arrojados a la vera de los caminos, personas asesinadas a plena luz del día en varias partes del estado como Xalapa, Veracruz y Coatzacoalcos; personas desaparecidas y robos violentos.

¿Qué puede cambiar en esta situación? Absolutamente nada, por desgracia. El gobernador Javier Duarte no tiene pensado ni analizado los urgentes cambios que se requieren en la estructura de mando de la Secretaría de Seguridad Pública, que tan cara nos sale y que parece haberse constituido en un amenazante poder fáctico.

Si en materia de prevención del delito no ha tenido éxito, mucho menos en el esclarecimiento de los hechos delictivos, sobre todo ahí donde se tiene documentada la participación de la policía estatal, por cuestiones de encubrimiento.

Los veracruzanos no queremos regresar al 2011, cuando el crimen organizado sembró el terror por todos los rumbos de la entidad, aunque en particular en la conurbación Veracruz-Boca del Río.

¿Qué puede prometernos un gobierno estatal al que le restan unos 10 meses?

¡Que Dios nos agarre confesados!

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com |  Twitter | Facebook | Google+ | Linkedin | Instagram | Formato Siete

 

Bajan robos y homicidios; el secuestro, no

Bajan robos y homicidios; el secuestro, no

 

Aunque en Tempoal, el martes pasado, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo que en Veracruz el delito de secuestro se redujo en un 40 por ciento y la extorsión en más del 50, lo que asoció a la participación de los elementos de la Marina-Armada y el Ejército Mexicano, lo cierto es que –al menos en materia de secuestro– las cosas no están pintando de esa manera.

En la inauguración de las instalaciones del 74 Batallón de Infantería de la 19ª Zona Militar, obra emprendida atinadamente por el gobernador Javier Duarte de Ochoa, el titular de la Segob mostró un optimismo que muy bien puede justificarse en cuanto a los demás delitos, pero no respecto del secuestro. Es posible que se haya referido a la zona de la Huasteca, colindante con uno de los estados del país (Tamaulipas) que, junto con el Estado de México, sigue marchando a la cabeza en la comisión de secuestros, muchos de ellos trasladados a las estadísticas de homicidios pues en muchas ocasiones no regresan con vida las víctimas.

Según el comunicado oficial, Osorio Chong destacó que “en Veracruz, el secuestro estaba siendo prácticamente el reflejo de una ciudadanía amenazada por este delito. Hoy se ha bajado de manera sustancial. Todos los delitos en toda la Huasteca han disminuido significativamente, todo gracias a la presencia de las fuerzas del orden, a la coordinación entre los tres niveles de gobierno”.

En efecto, la Huasteca veracruzana es una de las zonas más golpeadas por las bandas criminales que se pelean la zona fronteriza con los Estados Unidos. Su accionar, hace tiempo que pasó del simple trasiego de drogas a otras formas de financiamiento, como el secuestro, la trata de mujeres, el cobro de piso, la extorsión y el robo. Y los municipios del norte del estado habían estado indefensos ante la ausencia de una policía estatal efectiva, por lo que el asentamiento de un batallón del Ejército puede estar generando mejores niveles de seguridad.

Pero incluso en el ámbito nacional no se reflejan esas cifras alegres manejadas por este hombre considerado uno de los presidenciables para 2018. De octubre de 2014 a octubre de este año, el número de delitos en general apenas disminuyó en 6.7 por ciento, lo que impide ver a qué cifras se refirió. En efecto, pasó de 1 millón 350 mil 671 en los primeros 10 meses de 2014, a 1 millón 259 mil 014 en el mismo periodo de 2015, es decir, apenas 91 mil 657 delitos menos.

Los homicidios en el país bajaron apenas en 0.2 por ciento en el periodo de que hablamos, con apenas 43 menos, y donde sí ha habido una tendencia a la baja ha sido en el delito de secuestro, que registra una baja de casi 30 por ciento, al registrarse 354 menos que el año pasado.

Ahora veamos qué dicen los datos reportados por la Procuraduría, primero, y actualmente la Fiscalía General del Estado, en cuanto a la incidencia delictiva del fuero común de 2011 a octubre de este año en el estado de Veracruz.

Cuadro 1. Tendencia de los principales delitos en Veracruz durante el actual Gobierno del Estado.

Tipo penal 2011 2012 2013 2014 2015:  octubre
Delitos en general 74,241 77,937 72,164 48,480 39,776
Robos 26,819 28,247 27,497 18,524 15,708
Robos con violencia 7,305 7,872 8,072 5,239 4,600
Homicidios 1,823 1,921 1,723 1,012 852
Secuestros 60 91 109 144 81
Fuente: Sistema Nacional de Seguridad Pública, Secretariado Ejecuivo. Incidencia delictiva del fuero común. 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015.

Aunque no ha concluido 2015 y el mes de noviembre ha sido particularmente violento, con la aparición (según lo reportado por diversos medios de comunicación) de varios cuerpos de personas que fueron ejecutadas en diversos rumbos de Veracruz, lo cierto es que durante lo que va del sexenio ha ido disminuyendo paulatinamente la incidencia delictiva.

Logros y pendientes de Veracruz

Según los reportes del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), de 2011 a octubre del presente año, la tendencia ha disminuido considerablemente. De hecho, la tendencia a la baja se pudo notar el año pasado y, si no pasan cosas extraordinarias de violencia, este año podremos ver cifras que confirmen esa tendencia.

En cuanto a delitos en general, de 2011 a 2014 su número disminuyó de 74 mil 241 a 48 mil 480, lo que significó una baja de cerca del 35 por ciento, un porcentaje que puede ser mayor respecto a 2012, cuando se experimentó un pico extraordinario. En efecto, en el segundo año de gobierno de Javier Duarte de Ochoa la cifra de delitos en general llegó a casi 78 mil.

Una tendencia similar se observa en el número de robos y de robos con violencia. En el periodo de 2011 a 2014, el número de robos en general pasó de 26 mil 819 a 18 mil 524, lo que representa una baja de 31 por ciento, mientras que en el número de robos con violencia pasó de 7 mil 305 a 5 mil 239, una disminución de 28 por ciento.

En cuanto al delito de homicidio en general, Veracruz ha experimentado una caída en el número de casos de 2011 a 2014, al pasar de 1 mil 823 a 1 mil 012, lo que significa una disminución de más del 44 por ciento. Y en los primeros 10 meses de 2015 apenas se han registrado 852.

Donde no podemos cantar victoria es en el delito de secuestro. De 60 registrados en 2011, la cifra se elevó a 144 en 2014, la más alta registrada en lo que va del sexenio duartista, que representó un incremento de 140 por ciento. Este año, en los primeros 10 meses se han denunciado 81 casos que, frente a los 131 que se tenían registrados en el mismo periodo del año pasado, ha permitido una disminución de poco más del 38 por ciento.

            Así las cosas en el tema de seguridad.

Veracruz, un foco rojo en Semáforo Delictivo

Por otra parte, vale la pena poner en blanco y negro la percepción del Semáforo Delictivo, una herramienta desarrollada por ciudadanos que concentra la información oficial en la materia, según la cual, revela una nota de CNN Expansión, “a excepción de Sinaloa y el Estado de México, el resto de los estados del país terminó octubre con indicadores criminales por encima de sus medias nacionales en los últimos tres años”.

Según este instrumento, 30 de las 32 entidades se ubicaron con focos rojos en al menos uno de los ocho delitos principales que se cometen en México: homicidio, secuestro, extorsión, robo de vehículo, robo a casa, robo a negocio, lesiones y violación.

Según el despacho de CNN, “además de reflejar las cifras de incidencia delictiva, el Semáforo evalúa el comportamiento de los ilícitos por estado, municipio y delegación”.

Y añade: “La herramienta establece una meta de reducción de 25% de los delitos para otorgar una luz verde, y pone roja si el indicador está por encima de su media histórica de los últimos tres años en la localidad, y amarillo si está por debajo de la media pero aún arriba del objetivo”.

Con datos de octubre, el estado peor evaluado al ser comparado con sus propios índices delictivos históricos es Querétaro. La entidad tiene siete focos rojos, solo sale verde en extorsión, con cero incidentes en ese mes. Otro estado que destaca porque sus niveles de criminalidad están empeorando es Puebla, con seis focos rojos y dos amarillos (robo a casa y a negocio).

Campeche presenta seis focos rojos en secuestro, extorsión, robo de vehículo, robo a casa, lesiones a violación, y con cinco focos rojos están empatados Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Tlaxcala. El DF tiene cuatro en homicidio (por séptimo mes consecutivo), secuestro, robo a negocios y violación, en tanto que están en amarillo las categorías de extorsión y lesiones.

En contraste, Sinaloa y el Estado de México no registran focos rojos en esta actualización. Sinaloa tiene focos amarillos en extorsión (10 incidentes) y en violación (13 registros); y el Edomex, en homicidios (164 casos), robo a vehículo (4,003 denuncias) y lesiones (2,748 sucesos).

Los estados con un solo foco rojo son Coahuila (lesiones), Durango (lesiones), Veracruz (robo de vehículo) y Yucatán (extorsión).

Comentarios: belin.alvaro@gmail.com | Twitter: @AlvaroBelinA | Facebook | Fanpage | Google+ | Seguir leyendo “Bajan robos y homicidios; el secuestro, no”